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Partidos históricos: URSS - USA, semifinal olímpica de Seúl '88
Tras la polémica surgida tras la final de Munich '72, los Estados Unidos buscaron la ocasión de tomarse la revancha y hacerse con un oro que, según ellos, tenía que haber sido suyo y no de la selección soviética. Diversas circunstancias impidieron que esta oportunidad tuviera lugar hasta los Juegos Olímpicos de Seúl '88. La URSS, de Gomelski y Sabonis, se enfrentó en semifinales a los Estados Unidos, que se presentó con un equipo de jóvenes universitarios que habían dominado el campeonato. Sin embargo se dió la sorpresa. Victoria soviética y ocasión perdida de los americanos para la venganza. Una venganza que, tras la desaparición de la Unión Soviética, ya no tendrá lugar


Alexander Gomelski, "El Zorro Plateado", fue el seleccionador soviético en Seúl (Foto Euroleague)

USA Basketball llevaba nada más y nada menos que 16 años buscando revancha. La afrenta de Munich-72, donde los rusos se llevaron un oro que en Estados Unidos todavía hoy no reconocen como tal, no había tenido continuación. De hecho, las medallas de plata de entonces siguen durmiendo en la caja fuerte de un banco de Munich. Sin contar otros enfrentamientos en torneos menores, la mayoría de las veces con derrota de Estados Unidos y su equipo de retales, desde entonces no se había producido otro enfrentamiento olímpico. La URSS fue apeada por Yugoslavia en las semifinales de Montreal ’76; y el boicot yankee a Moscú ‘80 y el ruso a Los Angeles ‘84 nos llevan hasta Seúl ’88. Miércoles 5 de octubre, semifinal olímpica, en un Gimnasio Chamshil a rebosar (12.000 personas, con clara mayoría pro-USA).

El caminar de los muchachos del Tio Sam por el torneo olímpico ha sido placentero. Dominaron su grupo con autoridad (palizón desproporcionado a España, por ejemplo), y tuvieron un cuarto de final también avasallador ante Puerto Rico. Todo lo contrario que el de los rusos: derrota sin paliativos ante Yugoslavia y ajustadísimas victorias ante ¡República Centroafricana!, Puerto Rico (en la prórroga) y el cuarto de final ante Brasil. La verdad es que estaba muy clarito quién partía como favorito.

Estados Unidos, evidentemente. John Thompson, coach de los Hoyas de Georgetown, es el elegido para llevar a la gloria a los jovencísimos universitarios USA. Y con su toalla al hombro montó un equipo de una sola marcha... pero asombroso, que ganó ocho partidos de preparación (y sólo tres derrotas) ante combinados de los mejores jugadores NBA. Su zona press 1-3-1 a toda cancha imposibilitaba a los rivales pasar del medio campo muchas veces. Y esto no es en absoluto exagerado: tienen diez jugadores de un nivel físico incomparable... y dos "finos" como Danny Manning y Hersey Hawkins. Por cierto, este último, el único buen tirador del equipo y máximo anotador de toda la NCAA el año anterior, está lesionado.

El equipo de la URSS es muy diferente. A teóricos años luz de su rival, presenta un poco de todo... y un mucho de conocimiento del basket FIBA. Alexander Gomelski, "El Zorro Plateado", que recién acabados los JJ.OO. vendría a entrenar al equipo ACB "Tenerife nº 1" con el resultado final de... cese a las puertas de los play-off de descenso, vuelve a dirigir la nave soviética y no ha tenido problemas en dejar en casa, tras el preolímpico de Holanda, al famoso Tkachenko, para dar entrada a un todavía no muy bien recuperado de su gravísima lesión Arvidas Sabonis.

Es la hora. Arbitran nuestro Jose Vicente Sanchís y Antonio Alfini, de Brasil. La URSS, de rojo, empieza con Sokk, Marchulenis, Tikonenko, Volkov y Sabonis. USA, de blanco, con Charles E. Smith, Richmond, Majerle, Manning y Robinson.

Y poco tarda David Robinson, de la NAVY, todo el año sin jugar debido a que la carrera naval es de seis años en lugar de los habituales cuatro, en poner el primer tapón a Sabonis. Ya lo dicen Nacho Calvo y Pedro Barthe: "Este Sabonis no se parece en nada al que conocíamos". Pero, por si acaso, prudentes ellos, no dicen que éste sea peor.

En el minuto 2, la segunda falta de Manning le manda al banco. Pero también a Robinson, y entran los pivots suplentes; J.R. Reid y Charles D. Smith (único jugador, junto a Robinson, que repite del equipo que ganó el oro en el Mundobasket '86, de un total de siete que podrían haber sido seleccionados). La verdad es que los cambios USA son constantes; así como sus cambios de defensa: individual, zonas, presión tras tiro libre... La URSS hace pocos cambios y defiende en individual. Son rusos; sólo les falta jugar los arcaicos "ochos" en ataque... La primera ventaja a tener en cuenta es rusa, 10-4 en el minuto 4.

Un triple de Kurtinaitis, que ha entrado por un cargado de faltas Marchulenis, pone el 16-9. Tras una canasta por bando, dos minutitos de descanso para Sabas, que es constantemente alentado por Gomelski, sabedor de su importancia. Sale un renqueante Belostenny, que falla una canasta hecha bajo el aro.

Pero es sólo un detalle. Otro triple de Rimas pone a la URSS +8 mediada la primera mitad. Han venido... y han venido para quedarse. No son favoritos, pero no tienen miedo. Claro que a los jóvenes yankees les faltan muchas cosas... pero de valentía y vigor andan sobrados. De las pocas veces que presionan a toda cancha, un par de minutos de fábula son culminados con un precioso pase del pequeño base Smith habilitando a Dan Majerle, "The Thunder", único blanco de la selección USA, que anota y saca la falta para igualar a 27, minuto 13.

Ya en partidos anteriores USA ha tenido que aguantar los primeros minutos igualados e incluso en desventaja... para irse irremediablemente poco después. Parece que hoy el guión será el mismo...

Pues no, al menos de momento. Sabas, a sus 23 años y tras 16 meses sin poder correr, con melenita y bigote, domina el rebote defensivo y anota... cuando puede, siempre habilitado por el exterior que divide; ni un tiro, ni un gancho, ni una media vuelta, ni un 1x1... Pero es un "5" enorme con mucho basket dentro... y sus compañeros no son mancos, precisamente. Como Sharunas Marchulenis, que comete su cuarta falta en el minuto 17 y se va al banco... pero no se nota en el rendimiento colectivo. Su sustituto Homicius anota un canastón a la media vuelta que pone a la URSS +10 coincidiendo con la sirena del descanso en la que es su máxima ventaja; 47-37. De momento, sorpresa. Y grande.

Mismos quintetos iniciales al comienzo de la segunda parte, salvo Kurtinaitis por Marchulenis. Y la primera jugada se hace indicadora de lo que ha sido el primer tiempo: rebote en defensa de Sabonis, que llega lenta y pesadamente a la zona de ataque para recibir una asistencia del exterior de turno que corta, en este caso Volkov, y machacar la cesta sin oposición. Es su punto número 12, y de aquí al final sólo añadiría un tiro libre más.

Transcurridos sólo dos minutos, ya está otra vez John Thomposon metiendo cambios. Y un minuto después es Mitch Richmond quien anota la primera canasta yankee, un triple, que reduce la máxima ventaja soviética de +14 a +11.

Minuto 5, USA a 6 puntos, y Danny Manning, en su única buena acción de todo el partido, provoca una falta de ataque a Sokk. Éste, por cierto, es el base que sustituye al gran Valdis Valters, que por motivos poco claros (la historia de la selección soviética está llena de jugadores que por motivos "indeterminados" dejaron de representarla en el cénit de sus carreras) no ha sido seleccionado y se retirará sin haber sido olímpico ni una sola vez. "El sustituto de Sergei Belov", le llamaban tras la retirada del gran capitán y su primera aparición en el Europeo de Checoslovaquia '81.

Fue bueno... pero dejó la sensación de que podría haberlo sido más, ya no se sabe si por él, o porque no le dejaron. Su hijo Kristaps tampoco llegaría nunca a su nivel.

Aunque estamos en Seul, donde dos canastas del batallador J.R. Reid acercan a su selección hasta un 52-50. Manning al banco y USA ya está en bonus (a partir de la 7ª); todas sus faltas serán tiros... y todavía queda más de media segunda parte.

Pero los yankees no logran ponerse por delante. Su única ventaja ha sido un 1-2 y parece que hay una barrera invisible que les impide culminar la remontada. Con la URSS anotando, principalmente de contraataque, llegamos al minuto 14 con 67-60, y Sabas, con el "11" a la espalda y dos rodilleras que le cubren media pierna cada una, de nuevo dos minutillos al banco. Gomelski le mima… ¡como no!

Un minuto después, 71-62, puño arriba de Thompson; zona-press 1-3-1 a todo campo. ¡Cuánto la han empleado en partidos anteriores, y qué poco en éste, el decisivo! Pero no son los robos de balón, sino los "1+1" extrañamente fallados por Marchulenis los que reducen la diferencia USA a 5 puntos a falta de 2' 30''.

Tras un intercambio de canastas que al que menos favorece es evidentemente a Estados Unidos, es Dan Majerle, máximo anotador de su selección en el torneo, el que tiene un 1+1 a poco más de un minuto. Anota el primero y falla el segundo... pero él mismo rebotea, para anotar a tablero, ¡77-74!

Tras una canasta por bando, 79-76, el ataque ruso es fallido... pero consiguen el rebote. Quedan menos de 30 segundos, y el pressing USA es un quiero y no puedo, no siendo capaces de conseguir parar el crono más que con faltas. Entonces todas las personales se podían sacar de banda, y eso ordena Gomelski. Y es Homicius el que busca el aro cuando lo único que tenía que hacer es dejar pasar el tiempo... recibiendo un tapón que afortunadamente para él devuelve el balón a su equipo. Hasta que los árbitros pitan una intencionada (dos tiros libres más banda)... y se acabó el sufrimiento, con una bandeja final de Kurtinaitis, la auténtica estrella del partido, mientras suena la sirena; 82-76. SORPRESÓN. La revancha debería esperar... y no llegaría nunca, pues el desmembramiento de la URSS lo impediría. Por si acaso, a partir del siguiente verano la presencia de profesionales será permitida en torneos FIBA.

Por la URSS jugaron y anotaron: Volkov 12, Sokk 5, Tarakanov, Marchulenis 19, Miglinieks, Tikonenko 3, Kurtinaitis 28, Sabonis 13 (y 13 rebotes), Homicius 2, Belostenny y Goborov.

Por USA: Richmond 5, C. E. Smith 11, Coles 6, Grayer 4, C. D. Smith 2, Anderson 6, Augmon, Majerle 15, Manning, Reid 8 y Robinson 19 (y 12 rebotes en sólo 23 minutos en cancha sin problemas de faltas; sólo 2. Algunas decisiones del coach Thompson se hacían díficiles de entender...).

Barthe habla y no para del fracaso yankee, y de que no vale arrasar muchas veces en partidos previos si pierdes el decisivo. Esta vez no habrá boicot USA al podium; han perdido con todas las de la ley. Los cajones altos serán para la URSS y para Yugoslavia, que ha arrasado a la sorprendente Australia (que más sorprendentemente todavía birló el billete a España) en la otra semifinal. Que quede pues la gran final para otra ocasión.

Novio
(Redactor independiente)

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