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José Manuel Calderón: European style en Canadá (II)
En este segunda entrega, Quique Peinado relata desde Toronto, donde visitó a José Manuel Calderón, la sorprendente vida de un rookie en la NBA, donde todo tiene una proporción diferente. Los hispanos de la ciudad se identifican al cien por cien con el de Villanueva de la Serena, que ya ha establecido estrechos lazos con algunos españoles residentes en Toronto. Nos centramos también en la estructura de unos Raptors con carencias en una plantilla que ofrece muchas posibilidades a Calderón para explotar. De hecho, el base extremeño sobresale ya entre los mejores rookies y en clasificaciones de asistencias


José Manuel Calderón se está abriendo hueco en la NBA a pasos agigantados (Foto EFE)

  • Calderón: European style (I)

    Rookies con mochila de niña
    La broma a los novatos ha consistido en hacerles llevar una mochila de niña con la efigie de Dora, un personaje de dibujos animados muy popular en Canadá, decorándola. A José Manuel Calderón la televisión le tomó una imagen entrando al pabellón de los Detroit Pistons con semejante pinta tan alejada de la de un jugador NBA. Las bromas a los rookies son algunos de los nexos de unión del basket de los Raptors con el europeo, pero las diferencias son alucinantes. Por ejemplo, el cocinero del club (que es el mismo que el de un restaurante de lujo, cuatro tenedores, que hay en el Air Canada Center) prepara la comida a los jugadores cuando acaban de entrenar. A José le viene bien cuando tiene que irse a inglés, pero si tiene la tarde libre se la encarga y el cocinero se la pone para llevar a casa. Todo es comida sana, nada de hamburguesas ni engendros culinarios de ese pelaje.

    Calderón cuenta una anécdota con la marca que lo patrocina, Nike, que ilustra dónde está: “Estaban preguntándome cosas sobre la ropa y las zapatillas, y me dicen que cada cuánto tiempo quiero que me manden unas zapatillas nuevas. Yo estaba pensándomelo, haciendo cálculos de cada cuántos partidos lo hacía en el Tau para traducirlo a partidos NBA y ya tenía decidido decirle que me mandase unas cada mes o así, cuando el de Nike me dice: “¿Qué prefieres, que te mandemos unas para cada partido o cada dos?”. Me quedé alucinado, fue espectacular. Y le dije que cada dos, qué le iba a decir”. Llevar las zapatillas de juego o las chanclas de ducharse no es una preocupación en los viajes: un encargado del club se las dejará en la taquilla en cada partido.

    Calderón es, eso sí, el referente de la comunidad hispana de Toronto. Aunque no muy numerosos (oficialmente 20.000, oficiosamente 40.000 latinos en una población de cuatro millones), los latinos adoran a Calderón. El "Correo Canadiense", periódico en castellano que sale a nivel nacional en Canadá, destaca al extremeño en cada crónica de los "Dinos", que así llaman a los Raptors. Óscar Paratore, argentino afincado en Toronto, es el hombre de basket del periódico. Y sabe de lo que habla: es el tío de Germán Scarone, el italo-argentino del Rimini, y sigue el basket desde hace muchos años.

    "Calderón debería ser titular", dice. "Hace jugar al equipo en conjunto. Mucha gente aquí piensa que él es el mejor base de los Toronto Raptors", cuenta. Además, a Calde "le crecen los españoles". Desde el primer día él y su familia (vive con su mujer, Ana, y su cuñada, Inés) hicieron buenas migas con una pareja de periodistas de Almería residentes en Toronto: Andrés Pérez (que colabora con el diario Marca y con El Periódico de Extremadura) y Ruth Molina (corresponsal de El Mundo). Ana e Inés suelen ir a ver los partidos que Calderón juega fuera de casa con Andrés y Ruth al Good Tymez, un sport-bar cercano a la casa de ambos.

    Un equipo subterráneo
    Igual que la ciudad, que vive bajo tierra cuando empiezan las nieves masivas y las temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, los Toronto Raptors son, de momento, un equipo subterráneo. El Path (el pasadizo que surca las entrañas de la ciudad lleno de tiendas y restaurantes) de la NBA está ocupado, sin duda, por los Raptors. La sensación que da el equipo es ser muy talentoso pero escaso de espíritu. El quinteto titular, en el que Mike James ha sido el base aunque en varios partidos haya terminado jugando menos minutos que Calderón, carece de toda fuerza. Sin pívot (Loren Woods y Rafael Araujo, en un nivel de juego e intensidad impresionantemente bajo, no cuentan, y con razón, para Sam Mitchell; Aaron Williams sigue físicamente pletórico pero está, siendo claros, acabado; Pape Sow ha llegado a ser una solución de urgencia, disputando algunos minutos contra Seattle) que marque una referencia interior no se va a ningún lado en la NBA y sólo el débil Johan Petro de los Sonics ha sido un rival asequible para los improvisados pivots de Toronto, ya sea Chris Bosh, Matt Bonner o Charlie Villanueva.

    Pero sobre todo falta espíritu. El equipo empieza a jugar al baloncesto tarde, cuando ya está más de diez puntos abajo. Coincide, además, con la entrada en pista de Calde, el jugador que más anima cuando está en el banquillo (es el primero que sale a saludar a sus compañeros en los tiempos muertos o los cambios) y el que más hace jugar al bloque cuando está en la cancha. El hecho de que el supuesto líder del equipo, Jalen Rose, sea ya un buen jugador sin más (no ayuda a sus compañeros ni es capaz de revertir partidos por sí mismo) acrecienta el papel de líderes de dos novatos: Calde y Charlie Villanueva. Los veteranos ni aparecen. Rob Babcock ya le anda buscando sitio a Rose, de quien se ha rumoreado que acabará en Nueva York, Chicago o Sacramento.

    Aunque en España se habló de un trueque con Marbury que afectaría a Calderón, en Toronto ni se lo plantean: "Nueva York no tiene nada que ofrecer a los Raptors. Sus pivots son o muy jóvenes (Eddy Curry, Channing Frye) o muy caros (Jerome James, Malik Rose)", se escribía la semana pasada en la prensa local. Liberar los 16 millones de dólares que gana Jalen no le vendría nada mal a la franquicia.

    En el equipo sus compañeros tiene en alta estima a Calderón. Especialmente Morris Peterson, el escolta suplente, que hace la mayoría de sus puntos (cada vez menos, con el cambio de rol de Mike James a escolta muchos minutos) a pases de José Manuel. Sam Mitchell es al único jugador al que habla durante largos ratos en el partido, posiblemente porque es el único que le escucha. El entrenador se pasa los partidos sentado y, aunque hace al equipo jugar, no le motiva para dar más de sí durante los choques. Ha pasado de ser un técnico extraordinariamente duro (se cargó a Vince Carter y a Rafer Alston por diferencia de caracteres) a, como ya anunció este verano, ser más cándido con sus estrellas. Eso no quita para que siente a Rose cuando debe, pero Mitchell ha aprendido a manejarse con más mano izquierda en la NBA. Eso, de momento, perjudica a los Raptors, que necesitan un plus de intensidad.

    La etiqueta de "first pass point guard" que le colocaron al llegar a la Liga se ha consolidado como cierta en los parámetros de la NBA. En Toronto cada pase que se recibe en medio buenas condiciones es un tiro, y los pases de José Manuel suelen dejar solos a sus compañeros. Si la meten (incluso después de dos botes), le contabilizan una asistencia, y así el extremeño está haciendo historia: a la hora de escribir estas líneas era 15º de la NBA en asistencias siendo el que menos minutos disputa ¡de los 30 primeros! de esa lista (es sexto en la lista "real" de asistencias por minuto detrás de estrellas como Steve Nash, Chauncey Billups, Baron Davis y Sam Cassell y del especialista Brevin Knight) y segundo entre los rookies en pases de canasta (Chris Paul, que juega 11.4 minutos más de media, le lleva solamente 0.7); está octavo en el valorado ratio asistencias/pérdidas (3.45), co-líder entre los novatos.

    En la lista de los mejores jugadores de primer año que elabora nba.com Calde aparece siempre entre los primeros, destacando siempre su solidez impropia de un novato, por detrás de otros dos bases, Chris Paul y Deron Williams. Si en el equipo de los rookies del All Star van tres point guards, Calderón estará en Houston. El año pasado, los dos bases del Rookie Team fueron Beno Udrih (5.8 puntos y 1.9 asistencias por entonces) y Devin Harris (5.7 tantos y 2.3 pases de canasta), jugadores menores por entonces comparándolos con José Manuel (6.7 puntos y 5.8 asistencias).

    El european style de José Manuel Calderón triunfa en los Toronto Raptors, que nadie lo dude. El respeto que se está ganando en su franquicia y en la NBA es mucho mayor del que nos creemos por aquí, un país donde igual se le llama Juan Carlos que no se tiene a bien televisar siquiera un partido suyo. La carrera de Calde va para largo en la mejor Liga del mundo.
  • Quique Peinado
    Periodista de laSexta

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