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El TAU Cerámica lo borda y se apunta a otra final (75-87)
El TAU Cerámica volvió a dar una exhibición para imponerse al Real Madrid (75-87) y alcanzar una nueva final, en la que se medirá al Pamesa Valencia. El equipo vitoriano fue superior de inicio a fin, con una buena defensa y un ataque perfecto que desarboló desde todos los costados la férrea resistencia madrileña. Serkan Erdogan sacó su muñeca a relucir con 22 puntos, mientras que Scola (20) y David (15) dominaban bajo tableros al compás marcado por la batuta de Prigioni. Lastrado por los problemas físicos, las faltas y el desacierto, el Real Madrid no pudo hacer más


Luis Scola lució galones de MVP y comandó el triunfo del TAU Cerámica

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    Madrid, 18 Feb. 2006.- El TAU Cerámica jugará un año más la final de la Copa del Rey, un torneo del que lleva cinco años siendo protagonista: dos títulos, un subcampeonato y una semifinal, a lo que une su actual búsqueda del preciado trofeo. Llega lanzado a por él tras superar con gran autoridad a un Real Madrid que fue la sombra del que tumbó al Winterthur F.C. Barcelona en el ‘clásico’.

    El TAU Cerámica fue una apisonadora imparable. Jugó un baloncesto demoledor, haciendo añicos la sobria defensa del Real Madrid con un ataque acertado y constante, pleno de recursos y opciones. Dominaba a los blancos desde el férreo control de Pablo Prigioni, el motor del éxito vitoriano, y fértil repartidor de asistencias (hasta 8), pero atesoraba mil recursos para castigar una y otra vez la canasta de los pupilos de Maljkovic.

    Cuando el Real Madrid parecía sujetar a un determinante Scola, surgía Kornel David para erigirse en justo heredero de su caudal anotador, o Tiago Splitter para dejar sello de su incontestable futuro estelar. Por fuera Serkan Erdogan se encarnaba en una metralleta para destrozar a su rival con 22 puntos y Travis Hansen era capaz de sumar puntos clave y dar un valioso relevo a un turco en estado de gracia en la Copa del Rey.

    Nueva final para un TAU Cerámica que acumula cuatro consecutivas (Euroliga, ACB, Supercopa y Copa del Rey) y se hace fuerte en una competición que lleva años tiñendo de sus colores. Palo para un Real Madrid que soñó que todo era posible con su triunfo frente al Winterthur F.C. Barcelona pero acabó cediendo por sus limitaciones... y sobreviviendo durante muchos minutos gracias a su coraje y deseo.

    Scola comienza liderando a un TAU más fuerte


    El Real Madrid lo intentó todo, pero no lo consiguió

    Los nervios hicieron mella en el arranque de la semifinal; ninguno de los dos equipos lograba desprenderse de una sensación de frialdad, de no estar todavía metidos en el partido. Los tiros no entraban y sí, la defensa era dura, pero no sólo era eso. Sólo Scola parecía jugar de acuerdo a la ocasión, y con sus puntos el encuentro tomó cariz baskonista en un inicio (7-15).

    El Real Madrid regresó rápidamente al partido gracias a los puntos de Rakocevic y Bullock, para llegar a igualar por dos veces (19-19; 23-23), pero nunca pareció hacerse con la iniciativa. El TAU de un inteligente Prigioni parecía controlar totalmente la situación y encontró en Kornel David y Serkan Erdogan los baluartes de una valiosa escapada: 28-42. Primero fue el húngaro con 11 puntos entre el minuto 9 (11-15) y el 15 (25-32) y luego el turco, con 14 (y 10 consecutivos) en los siete primeros minutos del segundo periodo.

    El TAU Cerámica mandaba con autoridad pero no rompía el partido; el Real Madrid daba la sensación de permanecer ahí, en estado latente, esperando una mínima oportunidad para darle la vuelta del choque. Así, logró salvar los minutos previos al descanso y llegar a él con 36-46; vivo, que no es poco.

    El TAU golpea en el inicio de la segunda mitad

    El inicio de la segunda mitad refrendó el protagonismo de Louis Bullock, que elevó su cuenta anotadora a 13 puntos y cargó aun más responsabilidad a sus espaldas ante la tercera falta personal de Igor Rakocevic. También con tres, pero aguantando el embate, permanecía Felipe Reyes. El pívot sobrevivía al continuo ataque de los pívots del TAU, buscando sacarle del partido. El partido no evolucionaba para los blancos, pero seguía vivo.


    La batuta de Pablo Prigioni, una vez más definitiva para el triunfo del TAU Cerámica

    Como en los cuartos de final, un sensacional mate de Splitter, esta vez en alley oop a pase de Prigioni, desmontó al oponente. El equipo vitoriano encendió el turbo y puso tierra de por medio en el electrónico: triple y canasta de Erdogan, otra de Scola... y de nuevo +16 (44-60), ahora con tan sólo 14 minutos por disputarse.

    El Real Madrid afrontaba el más difícil todavía, remontar un partido casi imposible, con la situación empeorando minuto a minuto. El TAU Cerámica era un auténtico rodillo y su ventaja seguía multiplicándose, al imparable ritmo con el que llegaban los puntos de Erdogan, Scola o David. De pronto, 45-64, 48-66, 50-67... No había quien parase la apisonadora vitoriana.

    Y remata tras la reacción del Real Madrid

    La llegada del último periodo y el esfuerzo de hombres como Fisher y Hernández-Sonseca hizo finalmente mella en la solidez del TAU Cerámica, reduciendo la renta visitante a sólo 11 puntos (62-73) con siete minutos por jugarse. La esperanza blanca pervivía.

    Un nuevo impulso blanco redujo un poquito más la desventaja (66-73), pero ahí acabó su carrera contra el reloj. Varios errores consecutivos y los tiros libres del TAU Cerámica decantaron definitivamente un choque que llegó a sus minutos finales sin posibilidades blancas.
  • Pablo Malo de Molina
    @MalodeMolinaACB
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