ArtículoUn heroico DKV Joventut se cuela en las semifinales (82-84) DKV Joventut o cómo ganar un partido sin adelantarse hasta el minuto 41. El equipo verdinegro fue siempre a remolque ante un sólido Akasvayu Girona, pero logró forzar agónicamente la prórroga y dar en ella la estocada definitiva para ganar por 82-84 y plantarse así en semifinales. ¡Marcelinho superstar! No había jugado hasta los últimos cinco minutos, pero decidió: canasta decisiva sobre la bocina para llevar el duelo al tiempo extra. La intensidad y el coraje impulsaron a un equipo verdinegro muy desacertado en el triple pero con un Archibald clave bajo tableros y Rudy, Barton y Ricky como valiosos soportes durante todo el encuentro
Málaga, 8 Feb. 2007.- El DKV Joventut estará en semifinales. Y eso que no logró ponerse por delante en los primeros 42 minutos. Sí, 41. Los de Aíto García Reneses fueron a remolque todo el choque y cuando más difícil parecía, Marcelinho Huertas llevó el partido a la prórroga, donde ya no hubo quien parase al ciclón verdinegro, desatado camino de la victoria. Marcelinho Huertas no había jugado un solo minuto hasta que, con 5:14 y 65-60 adverso, Aíto acudió a él. Necesitaba un cambio, pero era una decisión arriesgada... y le salió increíblemente bien. El brasileño no sólo anotó seis puntos en ese tiempo, sino que hizo cuatro en los últimos 10 segundos para sellar una increíble prórroga con una bandeja al filo del final. En la prórroga los verdinegros lograron por fin adelantarse y acabaron ganando en un final agónico, con tiro potencialmente ganador de McDonald errado sobre la bocina. Fue un partidazo. El Akasvayu Girona sólido e inteligente, dominando desde el primer minuto pero sin lograr romper el encuentro ante un DKV Joventut que jamás se rindió y, pese a estar siempre a remolque, supo responder y llegar a la prórroga cuando todo parecía perdido.
La ‘Penya’ vuelve a las semifinales tres años después y por segunda vez en una década. Lo hace con apenas unos instantes de ventaja en el electrónico pero el doble valor de la persistencia y el coraje. Porque ganar parecía imposible pero ellos lo hicieron. Porque, pues, ya no queda reto inalcanzable. Fue un duelo sin perdedor justo. Que el Akasvayu Girona, todo el partido al frente, tenga que volverse a casa es la justa injusticia de un evento que resulta vibrante por su impredecibilidad, por la mínima diferencia entre la victoria y volver a casa desolado. El Akasvayu hizo un gran partido, con un muy buen Salenga, un rejuvenecido Fucka y una defensa inteligente, pero falló en el momento clave y eso se paga muy caro. El Akasvayu Girona comienza mandando
La Penya no funcionaba y Aíto lo tenía claro. Primer cambio: “¡Ricky!”. Y el chaval cambió el encuentro, frenó la sangría y con su intensidad defensiva, recuperaciones y un triple, puso el choque en 18-15 antes de volver al banquillo. Un triple de Fucka sacó al Akasvayu de apuros al cerrar el primer periodo con 23-17. Akasvayu se escapa pero el DKV siempre responde El DKV Joventut se empeñaba en buscar triples y la suerte castigaba (3/15), con el juego interior del Akasvayu Girona anotando canastas fáciles bajo tableros: Marc Gasol, Germán Gabriel... y puntitos del omnipresente Salenga para imponer una nueva máxima en el electrónico: 31-20. Los impulsos verdinegros llevaron a un parcial 0-8, rápidamente respondido por Arriel McDonald y el Akasvayu: 7-0 (38-28). Con Ricky Rubio sublime, el DKV Joventut no agachó la cabeza y siguió apretando hasta irse al intermedio por debajo, sí, pero con la sonrisa en la cara: 39-37 para el Akasvayu, demasiado poco premio para un equipo gerundense que había dominado los 20 minutos. Vaivenes, pero nadie rompe Pero el DKV Joventut no logró aprovechar el mazazo moral. Cierto es que dos tiros libres de Archibald igualaron la contienda (39-39), pero también que el Akasvayu Girona mantenía férreamente su dominio en el electrónico (48-45; 52-47) y sólo Lubos Barton, con ocho puntos casi seguidos en un fantástico arranque del tercer periodo, impedía una nueva fuga de los gerundenses. En esas, se llegó al último cuarto con todo por decidir: 58-54.
Y de repente, Marcelinho Un triple de Salenga desahogó el congestionado ataque de los de Girona, devolviendo una renta de cinco puntos (63-58) que, tal y como iba el partido, valía su peso en oro. A 5:14 del final, con 65-60, Aíto apeló al factor sorpresa llamando a Huertas, hasta entonces inédito. Se notó, pero fue la defensa la que puso el partido aun más en un puño: respondiendo a una gran canasta al poste de Germán Gabriel, Rudy Fernández machacó al contraataque y tomó el testigo de un batallador Robert Archibald para llevar la taquicardia al Martín Carpena: 67-66 a 2:15. A 1:33 (69-67), Robert Archibald pudo empatar desde los tiros libres pero falló un lanzamiento. El DKV Joventut seguía agazapado, esperando su oportunidad, pero corrían los segundos y ésta no llegaba: una canasta de McDonald a un minuto del final valía media victoria (71-68). Una falta de Archibald en el rebote instantes después, con Salenga castigando a través de tiros libres (73-68), hacía el resto.
El DKV Joventut, mejor en la prórroga Ya en la prórroga, dos tiros libres de Huertas culminaron por fin la reacción verdinegra: 75-77. A continuación, Marcelinho puso en las nubes un balón que Rudy machacó con virulencia, con trazos de victoria: 76-79. Moralmente el DKV Joventut ya tenía el partido; Akasvayu estaba ido, a merced de su rival, cada segundo más consistente. ¡Si hasta Gaines anotaba los tiros libres! (77-83; 1:51). El Akasvayu se repuso por fin. Un triple de Arriel McDonald y dos tiros libres de Marinovic devolvieron la esperanza: 82-84, balón y 56 segundos para el final. Pero el aro escupió por dos veces los tiros de Salenga y Thornton. El DKV Joventut tampoco subo sentenciar, pero el Akasvayu Girona se hizo un lío en la última jugada y un triple lejano de Marinovic repelió en el aro para llevar la euforia a Badalona: 82-84, victoria y semifinales. Pablo Malo de Molina Últimos artículos del autor
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||