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Rusia frustra el sueño español en un final cruel (59-60)
No pudo ser. El sueño de todo un país voló con una canasta de JR Holden a 2,4 segundos y el caprichoso aro, que repelió con suspense el forzadísimo tiro de Pau Gasol sobre la bocina. 59-60, Rusia campeón. España hizo todo lo que pudo, jugó con intensidad y coraje durante los 40 minutos y dominó casi todo el envite, pero acabó cediendo en un final cruel. Y es que la Selección ganaba por 59-54 a 1:48, pero una recta final fantástica de los rusos propició el sorprendente resultado final. José Manuel Calderón (15 puntos) y Pau Gasol (14) fueron los líderes de una España a la que le faltaron recursos en un mal último cuarto, en el que se erraron demasiados tiros libres


Por un solo punto, España tendrá que conformarse con el subcampeonato (EFE)

  • Andrei Kirilenko, MVP del Eurobasket

  • Pau y Calderón, en el Quinteto Ideal

  • Pepu: "Son el mejor equipo de la historia"

  • Blatt: "Nos enfrentamos a la bestia y ganamos"

  • Portela: "Los aficionados deben estar orgullosos"

  • Pau Gasol: "Después estaremos orgullosos"

  • Reacciones de personalidades: "Lo han dado todo"

  • Decepción entre los aficionados en la Plaza de Colón

  • La victoria pasó por el aro

  • El oro europeo se sigue resistiendo


  • Madrid, 16 Sep. 2007.- Rusia reina en Europa en la final más cruel para la mejor España. Cuando todo parecía ganado, cuando lo más difícil parecía hecho, un parcial 0-6 en los últimos 77 segundos echaron por tierra todo lo hecho y soñado, impulsando a Rusia a lo más alto del podio.

    J.R. Holden ejerció de verdugo. Primero robó un balón a Pau Gasol a 27 segundos del final, en una perfecta ayuda defensiva, y luego encaró a José Manuel Calderón, fintó, se levantó y anotó desde cinco metros para fijar un 59-60 que resultaría definitivo. Quedaban 2,4 segundos y la suerte no estaba del lado español; tampoco los aros. El lanzamiento de Holden botó en el aro y entró con mucho suspense, pero no se portó del mismo modo con el forzadísimo tiro de Pau Gasol.


    J.R. Holden dio la victoria a Rusia con este último lanzamiento (Foto FIBA Europe)

    Por un momento pareció que el milagro era posible. Pau recibió a cinco metros, se levantó intimidado por Andrei Kirilenko y lanzó en una parábola perfecta. Instantes de silencio absoluto y el balón toca el aro; da una vuelta, parece que podría entrar... y se sale.

    ¡Qué cruel es el destino! Hace dos años una canasta de Dirk Nowitzki a dos segundos del final evitó el pase español a la final, el pasado verano la suerte se alineó con el error de Nocioni en semifinales y ahora, esto. Cómo puede cambiar un deporte en unas centésimas, en un mero instante, cómo dos países penden de los caprichos de un aro. Esto es baloncesto, a veces feliz, a veces cruel. Esta vez salió cruz.

    España debe irse con la cabeza bien alta. Ha jugado un muy buen Eurobasket, ganando partidos comprometidos y manteniendo su juego y corazón que le hicieron un equipo único en 2006. Los problemas físicos de Navarro o Garbajosa han pasado factura, pero aun así se ha llegado a la final y sólo se ha perdido en el último tiro, en el último suspiro.

    Mala suerte, la verdad, pero tampoco España hizo su mejor partido. No, le pudieron los nervios, el peso del increíble desacierto de la primera mitad (muchos errores en tiros cómodos, el aro escupiendo bandejas bajo tableros) y la dificultad para anotar. No había manera: Calderón anotó cinco triples pero su muñeca perdió brillo con el paso de los minutos, Navarro tuvo el peor día ofensivo que se le recuerda (0 puntos) y sólo se pudo anotar 7/35 en tiros de dos. Demasiado poco.


    La Selección Española no pudo alcanzar el preciado oro (Foto EFE)

    Por si fuera poco, a España le tembló la mano en los tiros libres. Un día después de su 27/28 en semifinales, se quedó en 15/26. Siete errores de Pau Gasol, cinco en el último cuarto, pesaron como una losa. Y es que el de Sant Boi luchó contra el mundo, anotando todos los puntos españoles en los últimos ocho minutos, pero le faltó un poco más de acierto en los tiros libres para entrar en el Olimpo de las gestas deportivas.

    Lo de Rusia es para quitarse el sombrero, todo sea dicho. Nadie daba un duro por ellos y en cambio emergieron con un torneo asombroso, perdiendo sólo en el duelo de la segunda fase ante España (69-81) y demostrando un hambre y deseo poco habituales en un equipo históricamente frío, cuadriculado. Kirilenko, Khryapa y Holden, con Blatt en el banquillo como maestro de ceremonias, han transformado a una Rusia que logra su primer título desde la escisión de la Unión Soviética.

    La Selección comenzó espectacularmente
    La Selección comenzó a un nivel espectacular, con Rudy Fernández y Calderón como instigadores de un primer cuarto soberbio (22-11), con una intensidad defensiva abrumadora y todo el equipo implicado: hasta 11 jugadores, todos menos Berni, disputaron algún minuto en la primera mitad.

    Justo cuando España ganaba más claramente (25-13), todo pareció alinearse en contra, pero la Selección aguantó con todo su carácter. Rusia resurgió con un Kirilenko demoledor, mientras España erraba tiro tras tiro bajo tableros, la mayoría de las veces por pura mala suerte. Un 3/18 en tiros de dos (0/8 en el segundo cuarto) hubiera condenado a cualquier equipo, pero no a España. No, España mandaba aun así al descanso (34-31), gracias a su extraordinario trabajo defensivo y a siete triplazos.

    Rusia remonta y se adelanta
    Las cosas no salían, Rusia encontraba las cosquillas de España y la Selección no lograba aprovechar sus ataques e incluso erraba un sinfín de tiros libres, y su rival en cambio jugaba con mucha inteligencia y, pese a la cuarta falta de Kirilenko, encontraba las cosquillas a la defensa española. El inicio del último cuarto fue la confirmación de que habría que padecer hasta el final: 49-51, con una canasta de Holden.


    Pau Gasol no pudo con la defensa rusa (Foto EFE)

    Balones a Pau, final frenético
    Los nervios atenazaban al equipo, entrando en los últimos cinco minutos con empate (52-52) y sin lograr darle el balón a Pau Gasol y aprovechar así las cuatro faltas de Savrasenko, Khryapa y Kirilenko. Pero la defensa y el rebote ofensivo permitían salvar los muebles y cinco puntos de Pau Gasol, pese a fallar cinco tiros libres (5/11 en el partido), daban un cierto margen (57-54) a dos minutos del final.

    Pau Gasol recibió prácticamente todos los balones del último periodo y, pese a sus problemas en los tiros libres, batalló hasta ganar. Una canasta en contraataque a 1:48 significó el prometedor 59-54, media victoria para una España que contaba siete puntos de Pau y un triple de Garbajosa en un sufridísimo último cuarto. Rusia lo intentaba una y otra vez pero sus triples afortunadamente no entraban. 59-56, un minuto para el final.

    Maldito aro
    A falta de 43 segundos, Nikita Morgunov ponía el partido en un puño (59-58) y Pepu pedía tiempo muerto, en el minuto más tenso y cardiaco que se recuerda. Y robo de Holden a Pau Gasol. Última posesión, el partido en un tiro... Holden finta, Calderón salta, el base ruso lanza desde cinco metros, el balón repele en el aro pero vuelve a caer... dentro. 59-60 a 2,4 segundos.

    Quedaba una última oportunidad. Saque de banda, colgado hacia Pau Gasol, que lanza forzadísimo desde cinco metros, intimidado por Andrei Kirilenko... el balón va bien dirigido, pero toca el aro, da una vuelta... y se sale. Rusia es campeona, España llora.

    59 - España (22+12+15+10): Calderón (15), Fernández (5), Jiménez (5), Reyes (5), Pau Gasol (14) -cinco inicial-, Garbajosa (8), Marc Gasol (5), Mumbrú (-), Navarro (-), Cabezas (2), Sergio Rodríguez (-) y Berni Rodríguez (-).

    60 - Rusia (11+20+15+14): Holden (8), Samoylenko (-), Khryapa (7), Kirilenko (17), Savrasenko (10) -cinco inicial-, Pashutin (3), Padius (-), Monia (3), Ponkhrasov (8) y Morgunov (4).

    Arbitros: Zavlanos (GRE), Belosovic (GRE) y Sotulovic (MNE). Excluyeron por personales a Khryapa (m.36).

    Incidencias: encuentro correspondiente a la final del Europeo 2007 disputado en el Palacio de los Deportes de Madrid ante unos 15.500 espectadores.

    Los Príncipes de Asturias, Don Felipe de Borbón y Doña Letizia, junto con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, presidieron el choque en el palco de honor, donde también presenciaron el encuentro el presidente de honor del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch; el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky; el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco; el de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Saez; el de la Federación Internacional (FIBA), el australiano Bob Elphiston; el secretario general de la FIBA, el suizo Patrick Baumann; la presidenta de la candidatura olímpica de Madrid 2016, Mercedes Coghen; la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre; el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón; el ex presidente del Gobierno, José María Aznar; el presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps; el primer ministro de Lituania, Gediminas Kirkilas; el embajador de la Federación Rusa, Alexander Kuznetsov; el alcalde de Roma, Gabriele Marini; el de Buenos Aires, Mauricio Macri, así como otras personalidades del mundo del deporte y del espectáculo.

    Pablo Malo de Molina
    @MalodeMolinaACB
    ACB.COM

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