Artículo

Paul Pierce se convierte en el héroe del triunfo de los Celtics (98-88)
Los Celtics sufren pero se adelantan en las Finales NBA al derrotar a los Lakers (98-88). Paul Pierce (22 puntos) fue el héroe del partido liderando la remontada final de los Celtics tras unos minutos donde tuvo que retirarse por lesión. Paul Gasol aportó 15 puntos y ocho rebotes



El Big Three de Boston cumplió a la perfección (Foto EFE)

  • Boston Celtics se adelanta en la serie gracias a un partido donde lograron dominar el rebote (13 capturas más que los Lakers) y una defensa que dejó a Bryant en un pobre 35% de acierto en tiros de campo (9/26).


  • Paul Pierce fue la estrella del partido con 22 puntos. El alero se marchó lesionado del partido cuando peor lo pasaba su equipo en el tercer cuarto. Sin embargo, minutos más tardes regresó y el partido cambió. Antes de la lesión Pierce sólo había anotado 10 puntos.


  • Pau Gasol (15 puntos y ocho rebotes) y Derek Fisher sostuvieron a los Lakers hasta el descanso, sumando 25 puntos entre ambos. En la segunda parte, desaparecieron (sólo anotaron siete puntos) y el equipo pagó en exceso la dependencia de los puntos de Kobe Bryant (24).


  • El 70% de los equipos que lograron ganar el primer partido ganaron el anillo de campeón. La última vez que no sucedió fue en el 2006 cuando Dallas Mavericks ganó el primer partido pero cedió la serie frente a Miami Heat por cuatro triunfos a dos.




  • Redacción, 6 Jun. 2008.- Boston Celtics evidenció porqué el TD Banknorth Garden ha sido una fortaleza toda esta temporada y con una nueva demostración de orgullo, casta y defensa doblegó a Los Angeles Lakers (98-88) en el primer partido de las Finales NBA.

    El gran protagonista del partido sería el capitán de los Celtics, Paul Pierce, que salió de la pista lesionado cuando su equipo perdía por cuatro puntos (58-62), pero que con su regreso revolucionó el partido y aupó la moral de unos Celtics que supieron jugar más en equipo frente a unos Lakers que abusaron de la dependencia de Kobe Bryant en la segunda parte

    El partido y las Finales se inauguraría de forma brillante con una canasta de Pau Gasol, el pívot de los Lakers se veía defendido por un lento y pesado Kendricks Perkins, por lo que una lectura de juego perfecta por parte de los angelinos permitía a Pau Gasol sacar provecho de los espacios abiertos.

    En el otro bando, los emparejamientos defensivos en la pintura variaban y así Kevin Garnett se emparejaba y respondía a Pau Gasol con lanzamientos abiertos de cinco y seis metros. Los Lakers sufrían en este ir y venir porque Garnett se mostraba muy activo (ocho puntos al terminar el primer cuarto) y se encontraba acompañado por Ray Allen y Rajon Rondo. Por el contrario, los Lakers veían como su máxima estrella, Kobe Bryant, estaba desconectado del partido y tardaba en anotar su primera canasta más de seis minutos.

    Boston dominaba, mientras que los Lakers se encontraban incómodos con la defensa local y un paso por detrás en la intensidad defensiva que se le pide a un finalista NBA. Ni siquiera el excelente banquillo angelino era una solución a los problemas y ya en el segundo cuarto, la segunda unidad de Boston volvía a poner una máxima diferencia que nunca superó los cinco puntos (29-24).

    Era el momento de Sam Cassell, un veterano fichado a mitad de temporada para disputar minutos importantes en Playoffs. El base no tardó en causar estragos en la defensa de los Lakers y con seis puntos consecutivos obligaba a pedir un tiempo muerto a un Phil Jackson que tenía que volver a recurrir de sus dos mejores hombres hasta el momento: Pau Gasol y Derek Fisher.

    El veterano base de los Lakers sufría en defensa, sin embargo en ataque era prácticamente la única respuesta exterior. Sus 13 puntos antes del descanso eran un oasis en la anotación exterior y la principal causa de la reacción de final de cuarto de los Lakers. En los últimos tres minutos, Gasol se olvidó de sus problemas de faltas (a mitad cuarto ya acumulaba dos faltas ante Garnett) y los Lakers se centraron en defensa endosando un parcial de 16- 6 que permitía voltear el marcador y alcanzar al descanso una ventaja de cinco puntos (51-46) que estaba acorde con la igualdad mostrada por los dos equipos.


    Pau Gasol se mostró muy activo al comienzo del partido, pero desapareció tras el descanso (Foto EFE)

    La segunda parte no podía comenzar de peor forma para los Lakers, un parcial de seis a cero culminado con un triple con tiro adicional de Pierce daban el liderazgo a los Celtics (51-52). La de Pierce era una de esas canastas psicológicas capaz de cambiar el devenir del partido y como tal lo entendió un Kobe Bryant que decidió hacer acto de presencia en el partido.

    En ataque asumió el control del balón y con seis puntos consecutivos devolvía el liderazgo en el partido a los Lakers cuando, a falta de 6:49 para concluir el tercer cuarto, se producía la fatídica noticia de la lesión de Pierce. El alero de los Celtics era arrollado por su compañero Perkins y se lastimaba la rodilla. Todo se complicaba para Boston con la cuarta falta de Perkins.

    Era un momento de crisis para los Celtics que supieron gestionar con casta y acierto. No se fueron del partido, sufrieron sin su estrella y se agarraron a la defensa hasta que volvió Paul Pierce dos minutos después ante un Garden que se rendía ante la presencia de su capitán y los triples que dinamitaban el partido. Todo evocaba a una épica céltica.

    Emocionalmente el partido estaba en el lado de los Celtics, comenzaban el último cuarto con su máxima ventaja (86-78), sus estrellas enchufadas y con un rival que dependía en exceso de lo que fuera capaz de generar Kobe Bryant en ataque (14 puntos en el tercer cuarto), el resto de angelinos, nada de nada.

    Pau Gasol había desaparecido tras el descanso (sólo cinco puntos) y ni Fisher ni Vujacic encontraban la forma de perforar la canasta desde la larga distancia. Los Lakers estaban condenados y el paso de los minutos sólo hizo que acrecentar su precipitación y la necesidad de encontrar a un Kobe Bryant que había dado la vida al equipo en el tercer cuarto pero que nunca se encontró a si mismo en el último.

    El trabajo estaba hecho para Boston, restaban dos minutos y dominaban por seis puntos (91-85). Los locales sólo tuvieron que mantener la serenidad y ver como a los Lakers se les escapaban sus escasas opciones de victoria con el rebote ofensivo y posterior mate de Kevin Garnett (94-86).

    El mate fue la confirmación de una muerte que comenzó a gestarse con la puesta en escena de Paul Pierce en el tercer cuarto. Fue el héroe del partido y del primer triunfo de los Celtics.

    Álvaro Paricio
    @Alvaropc23
    ACB.COM

    Últimos artículos del autor



    © ACB.COM, 2001-