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Henk Norel: El diamante dorado
Con sólo 21 años, Henk Norel es una de las sensaciones de la competición, el último diamante en el que confía un DKV Joventut en el que el holandés desea triunfar por todos los medios. Conoce la trayectoria de un jugador con tanta clase dentro como fuera de la cancha, que se ha adaptado a la perfección a su ciudad y su equipo y quiere seguir cumpliendo los sueños que se ha marcado en este deporte


Henk Norel, el último diamante de la fabrica verdinegra

Campos infinitos de tulipanes, coffee shops, canales, queso de bola, Van Gogh, Rembrandt y hasta la naranja mecánica. Pero… ¿y baloncesto? No, la pelota naranja aún no forma parte de una postal típica del país… aún.

Y es que Henk Norel, el otro “rubio” del DKV Joventut, se ha propuesto, a base de desparpajo, ganas por mejorar e ilusión por el baloncesto, dejar el pabellón de Holanda bien alto en la mejor liga de Europa. Algo que debe agradecerle a su propia madre, que desde muy pequeño le animó a probar en el mundo de la canasta. “Empecé con cinco años, ya era alto desde pequeño. Yo quería jugar al fútbol pero mi madre me dijo que era mejor el baloncesto porque en el fútbol corrían bastante y yo no podría correr tanto como ellos”.

El pequeño gran Norel, nacido en Gorinchem, accedió a las categorías inferiores del Demond Astronauts de Amsterdam, aunque sabía que para poder seguir desarrollándose tendría que emigrar de su tierra. “En Holanda el baloncesto es muy pequeño. Si Amsterdam, que iba primero, jugaba contra el número 2 de la liga iban como mucho 400 personas a ver el partido, era muy fuerte”. Por ello, decidió abandonar con 17 años el junior del equipo de la capital y opciones no le faltaron. “Había muchas opciones pero tuve la oportunidad de ir con cuatro días de prueba con la Penya. Fui con mis padres, yo les gusté, ellos me gustaron y firmé por el equipo. Además, Barcelona no estaba tan lejos de casa, a sólo dos horas…”

En su día, Jordi Cairó, Director Deportivo del DKV Joventut explicó los motivos de su contratación: “Nos llegó información desde Holanda que había un chico con grandes condiciones, y nos preguntaron si nos interesaba. Venía sólo para tres o cuatro días pero desde el principio ya nos gustó. Nos quedamos gratamente sorprendidos por su gran educación, su buena ética de trabajo y su seriedad. Nos pareció un chico francamente especial y no dudamos en ficharle”



Henk dio un paso tan importante en su carrera como valiente en lo personal. Nueva ciudad, amigos distintos y una forma de vida diferente alejada de sus padres. Aunque al verdinegro nunca le dio tiempo a sentir soledad: “Vine solo y viví en el primer año con un compañero de equipo, sin mi familia. Fue duro adaptarme, sí, porque era joven y no hablaba español y mi inglés tampoco era muy bueno. Era difícil pero en España y en Badalona, toda la gente son como una familia. Me preguntaban si necesitaba algo, si quería cenar con ellos… nunca estaba solo”.


Henk destaca por su trabajo a ambos lados de la pista (Foto Cipriano Fornas/En Cancha)

Su estreno no pudo ser más alentador. Cedido al CB Prat, intervino en algunos encuentros de la pretemporada del DKV Joventut, logrando, en un mismo día algo mágico. Y es que Norel ganó dos títulos de la Lliga Catalana, uno por la mañana y otro por la tarde. Con el CB Prat (Lliga Catalana EBA) y con los “mayores” del DKV.

Jamás olvidará esa jornada el holandés: “Era mi primer mes y fue muy impresionante para mí, ya que Aíto me dejó participar en la final. Yo nunca había jugado un partido con más de quinientas personas -como mucho- y había ese día ocho o nueve mil. Era un sueño”. Es por ello que no extrañan las palabras de agradecimiento con García Reneses, al que califica con rotundidad, independientemente de su actual entrenador, como el "mejor" técnico del mundo: "Y es muy bueno para la evolución de los jóvenes”, apostilla.

Norel aprendió mucho de su experiencia en la EBA. No fue un coser y cantar el jugar en una categoría menor, sino un verdadero proceso de aprendizaje que le despertó a marchas forzadas. “Era un poco duro porque en EBA había muchos pívots más bajos y fuertes que no corrían tanto. Yo era muy alto y muy blando, por lo que jugar contra ellos me ayudó mucho. Ganamos esa liga, fuimos a LEB-2 y vivimos otro buen año”. Tanto que acabó con más de 16 puntos de valoración de media en una competición más potente y ante jugadores más experimentados, destacando en numerosas facetas de juego y ganando varios MVPs semanales en el camino.

La madurez del holandés está presente en cada palabra que sale por su boca. Precisamente Aíto dijo de él que su mejor cualidad era su actitud. “Tiene muchas ganas de aprender, la educación que ha recibido es muy buena, animando a los compañeros cuando no juega, respetando a los entrenadores, rivales y árbitros”.

Además, Henk sabe que el camino a la élite no fue fácil y no olvida a los compañeros del pasado. “Cuando tengo tiempo voy a ver a mi ex equipo en El Prat. Ellos también eran como una familia, gente muy simpática dentro y fuera del baloncesto, estuve muy feliz allí”.

El ex técnico de DKV Joventut creyó que Lucentum era una oportunidad idónea para seguir mejorando y Norel volvió a hacer las maletas, rumbo Alicante. “Aíto me aconsejó ir allí para mejorar y creo que lo hice. Aprendí a jugar contra hombres curtidos y me convertí en un jugador más duro, me ayudó mucho”. Con 9,5 puntos y 4,3 rebotes puntos de promedio, las sensaciones transmitidas fueron esperanzadoras.


Norel llegó con sólo 17 años al DKV Joventut

Su mejora física le sirvió para afrontar sin complejos el famoso Campus de Treviso. Pese a ser menos fuerte que algunos de sus rivales, cuando el balón entró en juego exhibió su talento. Tiros de media distancia, puntos (con grandes porcentajes de tiro), defensa, rebotes, luchador, astuto en la pista, activo, veloz como pocos de un lado a otro de la pista y versátil, muy versátil. Tanto que el propio Antoine Rigaudeau le dijo a Luis Fernández, colaborador en ACB Blogs, que si tenía que dar el nombre del MVP del torneo y del jugador con más potencial para Europa, su respuesta sería idéntica: Henk Norel.

Este pasado verano, a Henk le llegó la llamada del primer equipo, algo que esperaba desde su llegada a tierras badalonesas. Y el ex de los Astronauts no se amilanó al asumir responsabilidades. Desde pretemporada demostró que estaba capacitado con creces para entrar en la rotación de Sito Alonso, con casi 9 puntos de media por partido y con varias actuaciones de verdadero lujo, como cuando fue el mejor de DKV Joventut ante CAI en la Supercopa, con 16 de valoración.

Su arranque liguero no resultó un camino de rosas. Si a cualquier jugador recién llegado a la liga le cuesta adaptarse a una competición de tanta exigencia, más comprensible aún es en un joven con poca experiencia al más alto nivel. Sin embargo, Henk aprovechaba sus minutos en pista, no desentonaba cuando salía del banquillo y, a poco que arañaba minutos, daba una rotación de calidad. Sus buenas actuaciones ante MMT Estudiantes y Real Madrid (9 y 10 puntos respectivamente, casi a punto por minuto en cada choque) fueron un aviso de lo que estaba por llegar.

Y Henk ha acabado por explotar. O por lo menos por dar muestras del enorme potencial que atesora y que le convierten en unas de las firmes promesas del baloncesto continental. Ante iurbentia Bilbao Basket sumó 14 puntos en 22 minutos, con 6 de 6 en tiro y 19 de valoración. El pasado fin de semana, en la trabajada victoria frente a Kalise, Norel se desmarcó con 16 puntos y 7 rebotes, cifras que confirman su óptimo momento de forma.


El holandés aprovecha a la perfección sus minutos (Foto EFE)

Una dulce racha que el jugador cree que es fruto de la confianza de su entrenador: “Gracias a él tengo cada vez más confianza y juego más cómodo. Además, cuando las cosas van bien, todo es más fácil. Estoy muy contento por cómo me van las cosas ahora, estoy jugando, soy uno de los doce”. Ante el conjunto canario, anotó su primer triple de la temporada, una faceta en la que había mostrado buenos fundamentos en campañas anteriores y que este año no estaba explotando : “Me alegró anotarlo porque no había marcado ninguno hasta el momento. Puede que empiece a tirar más pero sin pasarme. Uno por partido a lo sumo…”

El jugador sueña con mejorar lo máximo posible, especialmente en la dureza de su juego y en los tiros libres. Y es que cuando uno está a gusto en un sitio, progresar es mucho más sencillo. “En Badalona soy muy feliz, la gente es muy simpática aquí. Sólo llevo tres años y ésta ya es mi casa”. Norel, que se define como “divertido” y que, pese a estar instalado en la élite, sigue siendo un tipo humilde y normal (“Me gusta estar con los amigos, dar una vuelta, ir a cenar…”), reconoce que su único objetivo actual es triunfar en su actual equipo, con el que tiene contrato hasta la campaña 2009-10.

“No sueño con la NBA. Estaría bien llegar algún día pero no pienso en ella ahora. Sólo quiero triunfar en la ACB, sólo quiero triunfar en Badalona. Quiero que defendamos la Copa del Rey y llegar o más lejos posible en la Euroliga y en la ACB. Tras la mala suerte de las lesiones estamos ahora casi al completo e iremos a tope. DKV Joventut siempre puede ganar, somos un verdadero equipo”. Toda una declaración de intenciones.

En la relación de imagenes características de Holanda del comienzo faltaba algo. Y es que Amsterdam es una de las ciudades más importantes del mundo en cuanto a diamantes se refiere. En su museo exponen orgulloso el "Golden Jubilee", el más grande del planeta, con sus 545 quilates. Ignorando que el verdadero diamante "dorado" habla un perfecto español, es tan amable como educado, viste verdinegro y está dispuesto a poner a su país en el mapa continental del basket. Otra perla para la fabrica verdinegra. Y estos sí que entienden de diamantes.

Daniel Barranquero
@danibarranquero
ACB.COM

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