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Historias de la Copa del Rey: Leon Wood y Mark Davis, los hombres 44
En 1990, Mark Davis guíaba al CAI Zaragoza al título de Copa con la barbaridad de 44 puntos en la final. Igualaba así el récord del evento, alcanzado un año antes por el también "maño" Leon Wood. Javier Ortiz rememora esa doble hazaña


Preciosa canasta de un superior Mark Davis (Foto Gigantes)

Cáceres, 12 Feb. 2009.- Ha sido, sin duda, la mayor exhibición anotadora que se ha visto en la “era moderna” de la Copa del Rey. Y sirvió para dar un título, el último que conseguiría el antiguo CAI Zaragoza antes de desvanecerse. Mark Davis anotó 44 de los 76 puntos de los maños en la final de Las Palmas-90 y se convirtió en el rey del Ebro, culminando ante el Montigalá Joventut unos días gloriosos. Un año antes, y también con el CAI, Leon Wood, hoy árbitro de la NBA, había conseguido la misma marca ante el Caja de Ronda, pero fue en cuartos de final y con prórroga.

La historia tiene paralelismos evidentes, empezando por las propias características de los dos jugadores. Wood, oro con EEUU en Los Angeles-84, y Davis, que también había tenido un fugaz paso en la NBA, eran el mismo tipo de escolta “killer”, capaces de tirar y penetrar casi indistintamente. Jugones. En los libros queda sobre todo la hazaña de Davis porque nadie pudo pararle aquellos tres días en Canarias: primero derrotó al Valvi (85-79), con 32 puntos en 34 minutos; después cayó el Real Madrid (74-73, con 19 puntos de nuestro protagonista); luego, el momento culminante ante un Joventut que llegaba a la final como favorito.


Mark Davis celebra el título de Copa del CAI Zaragoza en 1990 (Foto Gigantes)

La incorporación de Davis, en verano de 1989, tardó en tener el visto bueno general en Zaragoza. Sustituía precisamente a Wood, que había dejado un buen sabor. El nuevo escolta, una apuesta de Moncho Monsalve, apenas tenía experiencia en Europa (un año en Bélgica, en la 86-87) y llegaba tras una frustrante ida y venida de la NBA a la CBA, de cola de león a cabeza de ratón sin remedio.

En Zaragoza no tuvo un arranque brillante –se le achacaba su excesivo individualismo-- y la cabeza de Monsalve acabó rodando, siendo sustituido por el que probablemente ha sido el entrenador más joven que haya ganado una Copa del Rey: Chuchi Carrera, un hombre de la casa. A la cita de Canarias el CAI llegaba como “tapado”, pero tras deshacerse del Valvi Girona, el sueño creció definitivamente con la victoria ante el Real Madrid.

Curioso fue que en la final, disputada el 13 de febrero de 1990, no anotase su primera canasta hasta pasados los primeros 5 minutos, después de haber fallado dos triples y un tiro fácil a dos metros. Un 2+1 (min. 5), dos triples (mins. 6 y 8) y dos tiros libres (min. 9) metieron a su equipo en el partido al tiempo que tenía que preocuparse de la defensa de Jordi Villacampa. Antes del descanso, al que se llegó con ventaja maña por 38-35, anotaría otros 5 puntos. En total, “sólo” 16.

La fiesta llegaría luego. Su quinto triple (min. 22) dio paso a un vendaval ofensivo, con 8 canastas consecutivas de dos puntos (al contragolpe, a media distancia, pisando 6,25, una con adicional…) que fueron consolidando la ventaja del CAI. Para cerrar el “clinic”, un último lanzamiento de tres a falta de poco más de un minuto que sentenciaba hasta el 76-69. El nombramiento de MVP, que se instituyó precisamente aquel año, pocas veces ha estado tan claro.

“Para mí este título tiene un alto valor. Cuando se consigue un título, nunca es secundario en importancia. Todos son deben ser valorados en su justa medida. Estoy plenamente satisfecho con ganar en Copa. Una afición como la aragonesa se lo merece”, afirmó esa semana en Gigantes del Basket, no sin cierta “sobredosis” de humildad: “He jugado bien, sin más. El resto de compañeros también han jugado a gran altura. Lástima que sólo haya una nominación para premiar este aspecto. Simplemente me limité a hacer todo lo que estaba a mi alcance para que el CAI ganase. Sólo aproveché los bloqueos y las ayudas que mis compañeros me hicieron”.

Wood, el árbitro


Leon Wood, de anotador compulsivo a árbitro NBA (Foto Gigantes)

Para la segunda parte de la historia de los dos artilleros maños hay que irse poco más de un año hacia atrás, el 15 de noviembre de 1988 en el Palacio Municipal de los Deportes de Ourense. El partido que se disputó allí hay que rescatarlo de las hemerotecas porque no es una final, sino uno de esos cuartos de final que son el inicio de un sueño aún lejano. Jugaban CAI y Caja de Ronda y ofrecieron un enorme partido ofensivo (115-110).

Leon Wood (10º en el “draft” de 1984) vivía su primera aventura europea después de haberse quedado en el camino en la NBA (cuatro equipos en otros tantos años). Era la “metralleta” de aquel CAI ambicioso que maquinaba derrocar a los “grandes”, pero que acabaría sepultado por el peso de Mel Turpin. Contaba con la ventaja añadida de que podía jugar de base, aunque por lo general lo hacía de “2”. Los números explican bien lo que logró ante Joe Arlauckas y compañía: 14/17 en tiros de 2, 5/12 en triples, 1/3 en tiros libres. No se sentó ni un segundo y el cansancio no le afectó para jugarse varios “unos contra uno” que primero llevaron el partido a la prórroga y luego lo decidieron.

¿Imaginaba Wood aquella noche que él se acabaría ganando la vida en el mismo papel que tuvieron Víctor Mas y Mateo Ramos? Después de aquella temporada, no volvería a jugar en España. Lo intentó brevemente en la NBA y acabó aterrizando en Italia, Alemania y Francia. Se retiró con 32 años y escogió un camino muy poco habitual para los exjugadores, casi siempre tendentes a ser entrenadores o directivos. Empezó a dirigir partidos de “high school” y NCAA y encontró su gran oportunidad en una huelga de árbitros que le abrió un hueco en la liga profesional norteamericana. De allí no se ha movido y son ya 13 temporadas y casi 700 encuentros.

El cambio debió ser radical. A Michael Jordan, su compañero en LA-84, le pitó pasos al poco de debutar con el uniforme gris. “¿Estás bromeando? Llevo haciendo este movimiento 15 años”, le protestó el mito.

Tiene fama de dialogante y parece entenderse bien con Pau Gasol, cuyo debut con los Lakers hace un año en New Jersey vivió en la cancha. “Como jugador, ves cosas de un modo distinto. A algunos arbitros que no jugaron a alto nivel yo intento darles el punto de vista del jugador”, explica.

Los 44 puntos de Davis: Estadística
Los 44 puntos de Wood: Estadística

Javier Ortiz
@bujacocesto
Redactor del Periódico de Extremadura

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