Artículo

Brasil triunfa en ACB... y lo que está por explotar
Hasta ocho jugadores brasileños conviven esta temporada en ACB, culminando una formación con tinte español. Representantes de un extraordinario baloncesto que crece tanto como un país que ya tiene cuatro dígitos en su mente: 2016

Redacción, 21 Ene. 2009.- La música tronaba en Río de forma que casi se oía aquí, al otro lado del Atlántico. El grito al mundo de Brasil se equiparaba al de su creciente influencia política, al de la mundialmente mediática figura de Lula o al de ese pulmón amazónico cada vez con menos oxígeno. La fiesta en Río seguía, aunque Paulao Prestes vivía algo ajeno a ella. “Estaba entrenando y alguien me lo dijo y la verdad es que fue una gran alegría”; una alegría para una cita en la que el pívot del CB Murcia tiene muchos números.

Por si todavía existían reticencias, la elección de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016 coloca definitivamente al deporte brasileño en el foco de la atención mundial. No así para el baloncesto español, donde Brasil es un lugar de procedencia cada vez más común. El último Torneo de las Américas (sin Estados Unidos) culminó en su continente una aspiración que no se cumplió cuando el preolímpico de Grecia les borró para los Juegos de Pekín, en 2008.


Brasil, campeona del Torneo de las Américas 2009 (Foto EFE)


Las aspiraciones son, ahora, renovadas. La cita sitúa un calendario con el que el camino se marca solo. Un camino tan ambicioso que eleva el nivel de exigencia sobre los deportistas y multiplica las esperanzas en aquellos jóvenes sobre los que las matemáticas calculan que habrá llegado su hora en 2016.

En la ACB viven algunos de ellos, realidades y promesas del baloncesto brasileño para los que una cita como Río no es de locura.

Hasta ocho jugadores nacidos en Brasil disputan la ACB, la cuarta colonia más representada en la Liga, tras Estados Unidos, Argentina y Serbia. Pero, más allá de su origen, entre ellos se traza una línea –más o menos precisa– que les iguala. En sus inicios radican unas bases comunes que permiten entender la pequeña Brasil española. Unos patrones comunes cada vez más habituales, que marcan a prácticamente todos ellos bajo un dibujo con el signo –a menudo borrable y prescindible– del baloncesto español.

JugadorEquipoFecha de nacimientoLugar de nacimiento
Tiago SplitterCaja Laboral01/01/1985Joinville
Rafael HettsheimeirXacobeo Blu:sens16/06/1986São Paulo
Paulo PrestesCB Murcia15/02/1988Monte Aprazivel
Marcelinho HuertasCaja Laboral25/05/1983São Paulo
Augusto Cesar LimaUnicaja 17/09/1991Río de Janeiro
Rafael FreireUnicaja11/02/1992Araçatuba
Vitor FaveraniCB Murcia05/05/1988Porto Alegre
Marcus Vinicius ToledoSuzuki Manresa 10/07/1986São Paulo


Una mayor o menor parte de la formación baloncestística y personal de todos ellos ha tenido lugar en España. De hecho, la de algunos de ellos, todavía está en curso. A eso se le unen unas vinculaciones personales y de amistad que ayudan a trazar el mapa del Brasil español. La pareja primero de Unicaja y ahora en el CB Murcia Prestes-Faverani, la conexión Huertas-Splitter o el joven y nuevo dúo cajista, Freire-Lima.

Todos, con el denominador común que les iguala más que nunca. Un pronto aterrizaje en nuestro país, una formación (o la culminación de ella) bajo el tutelaje de un club español y tal adhesión a nuestro baloncesto que el aficionado español ya los siente como propios.

Juventudes paralelas


Tiago Splitter intenta puntear el tiro de Vitor Faverani (ACB Photo / L. González)

Tiago Splitter es el único de ellos que encaja en el estatus de superestrella a nivel ACB y europeo. Además, encarna a la perfección el modelo que ha venido a definir al colectivo brasileño. Aterrizó en Vitoria en 2000, con apenas 15 años. A partir de ahí, siguió la trayectoria que traza otro modelo, el de la particular cantera baskonista. Cesiones a clubes cercanos y que apostasen por el jugador, a pesar de todos los condicionantes. Splitter ocupó plaza de extracomunitario en LEB-2 y LEB bajo el escudo del Bilbao Basket, donde contribuyó al ascenso de categoría. De ahí de vuelta al Baskonia. Son tantos los años que costaría decir que no se ha hecho jugador en Vitoria, donde su evolución parece ligada al nombre de Iñaki Iriarte y al modelo Baskonia.

El técnico vasco aparece en la sombra –una sombra cada vez menos oscura– de cualquier proyecto baskonista que se precie. Y Splitter continúa con esa lista de los Nocioni, Scola o Calderón, aunque su condición de brasileño –amén de estrella consolidada con 24 años– le concede un espacio central en esta relación.


Paulo Prestes y Vitor Faverani la pareja de brasileños del CB Murcia

La trayectoria de Paulao Prestes y Vitor Faverani ha ido pareja prácticamente desde que se cruzaron en la selección sub15. A partir de ahí, se volverían a encontrar en Málaga. Primero desembarcó Faverani, todavía en edad junior, en 2005. Un año más tarde lo haría Paulao. Ambos pasaron a formar parte fundamental del Clínicas Rincón Axarquía, especialmente en el caso de Paulao, pieza fundamental del equipo del ascenso y hombre vital en LEB Oro. Algo más difusa ha sido, hasta el momento, la carrera de Faverani, con cesiones al CAI Zaragoza y Bruesa GBC que no acabaron de resultar todo lo exitosas que se presumían.

Finalmente, coinciden en nuevo destino, CB Murcia, aunque en diferentes circunstancias. Unicaja todavía confía en que Prestes acabe formando parte del primer equipo, de ahí que esté cedido en el conjunto murciano. Faverani, ya desvinculado de la entidad malagueña, cabalga libre a la búsqueda del lugar donde pueda realizar su potencial.

Una nueva pareja de Unicaja, el club que más éxito está logrando hasta el momento en la apuesta por el mercado brasileño, ha causado efecto en la temporada ACB que en estos momentos cursamos. Tanto Augusto Cesar Lima como Rafa Freire representan ya a la siguiente hornada que se deja ver, pero que lleva ya varios años en España.

Lima ha cumplido sus dos años de junior compaginando el conjunto cajista de su categoría con el de EBA, norma en Unicaja para buscar un punto de competitividad superior en su cantera. El trabajo que se realizaba sobre él era el propio del jugador al que se consideraba apuesta verdadera de futuro. Los intentos por convertirlo en un verdadero 4, con rango de tiro y posibilidad de juego de cara, eran legítimos la temporada pasada. En esta, el Clínicas Rincón Axarquía parecía el paso lógico en su evolución, aunque las urgencias del primer equipo cajista y la posibilidad de combinar su pasaporte extracomunitario con el resto de la plantilla le han hecho un hueco como hombre útil en ACB.


Rafa Freire, novato en ACB (ACB Photo / F. Martínez)

Caso bien diferente es el de Freire. Todavía junior (nacido en 1992), aunque varios pasos por delante de los jugadores de su generación, llegó con 15 a Unicaja, donde cumple su tercera temporada, marcada por los parones y la imposibilidad de disputar competiciones oficiales por los problemas con su transfer. Ahora ya es español e incluso podría jugar con la Selección en el futuro... posibilidad nada desdeñable por su talento y descaro. Aun falto de ritmo natural de juego, propio de su burocráticamente taponada participación con Unicaja, Freire ha mostrado una inusitada madurez, tanto física, como de juego y personal, suficiente para ganarse sus minutos en el primer equipo cajista.

Otro de los que está mostrando su impacto durante esta temporada en ACB es Rafa Hettsheimeir, a través de las idóneas condiciones que ha encontrado en Santiago para su brillo inmediato. Llegado algo más tarde que los dos anteriores, aunque sin alcanzar la veintena, Akasvayu Girona vio en Hettsheimeir un pívot al que controlar para el futuro. Lo cedió primero al Akasvayu Vic. Más tarde, el pívot pasó a la disciplina de Estudiantes, aunque no llegó a jugar con el primer equipo estudiantil, pues fue cedido al Plus Pujol Lleida. La temporada 2008-09 destacó en LEB Oro y, ahora, hasta que una rotura de menisco ha venido a pararle, venía a ser una de las sensaciones de la ACB.


Marcus Vinicius Toledo, participando en una Liga de Verano

Marcus Vinicius Toledo llegó a Lleida en edad junior. Su ascenso carece de saltos. Más bien pasos cortos hasta plantar sus pies en ACB de la mano del Suzuki Manresa, aunque sin todavía acabar de despegar. La LEB-2, primero con el CB L’Hospitalet y luego en el CB Valls fue la primera fase de una trayectoria íntegramente catalana, que se completó en LEB, primero en Tarragona y luego con el malogrado Plus Pujol Lleida, donde se ganó cierto respeto, aunque su potencial no apuntase tan alto como el de sus acompañantes en esta prestigiosa lista.

Todos ellos han vivido ese caminar ascendente de categorías inferiores y/o LEBs que bien describe Tiago Splitter cuando se le consulta acerca del buen número de brasileños que se han reunido en ACB: “Este año es algo muy bonito. Están haciendo el camino que he hecho yo, pasando por la LEB y llegando al final a la ACB. Ojalá les vaya bien y aunque son jóvenes espero que puedan seguir aquí muchos años peleando en el máximo nivel demostrando que somos un gran país de baloncesto”.

Un país preparado las grandes citas (“tenemos el Mundial como primer reto”) y que, para el pívot del Caja Laboral, no se para en la generación de jugadores: “En los clínics de verano he conocido a algunos chicos jóvenes de mucho talento. No te puedo dar detalles, pero vienen muchos grandes jugadores de mi país”.

Por último, Marcelinho Huertas cierra el bloque alterando la tónica. La amplitud de su trayectoria en Brasil previo paso a España fue muy superior a la de sus compatriotas, disputando varias temporadas en la liga brasileña y aterrizando en Badalona en 2004, cumplidos ya los 21. Una fase más tardía, pero acabando por dibujar una evolución de jugador creativo, con chispa, imaginativo y veloz, pero incompleto, hasta realizarse íntegramente como jugador y terminar siendo uno de los mejores bases ACB.


La reunión brasileña entre el CB Murcia y el Caja Laboral (ACB Photo)


El hilo conductor de sus carreras tiene en España buena parte de su formación y la ACB como última parada. Los vínculos culturales y lingüísticos han hecho del trasvase Sudamérica-España una vía lógica, como mínimo a modo de primer paso. Pero existen puntos comunes mucho más allá de este, apenas una coincidencia.

Su llegada se produjo, hecha mínima excepción en el caso de Huertas, muy jóvenes, en edad cadete o junior, como máximo sub20. Su juventud es el sinónimo de un baloncesto por formar que ha acabado de hacerlo aquí, algo que, quieran o no, determina ya sus carreras.

La mayoría de ellos, excluyendo aquí a Toledo y Hettsheimeir, han sido apuesta continuada de un club, del que apenas se han movido y que ha impulsado la llegada del jugador y le ha concedido la primera oportunidad, con mención especial para Unicaja en este apartado (Freire, Lima, Prestes y Faverani aterrizaron en España de su mano). Incluso, algunos de ellos, más allá de una entidad, quedando vinculados a la figura de un formador o persona de club.

Unas condiciones no tan lejanas de las que definían al colectivo argentino de los Nocioni, Scola o Ginobili (en Italia), aunque en su caso con algunos –pocos– años más.


Leo Klassman Waskiewicz, buscando su oportunidad en Valladolid

Resultan tan paralelas las ocho historias que es difícil no hablar de modelo o, con más cautela, confirmar una tendencia. Y las tendencias, como tal, tienen continuidad. Las canteras de clubes ACB continúan albergando jóvenes brasileños en sus filas. Algunos de ellos difícilmente alcancen la máxima élite, otros están en el camino, pero a todos es común la procedencia y el potencial que, una vez impuesta la tendencia y obtenidos los resultados, todos buscan en el mismo lugar. El pívot Leo Klassman Waskiewicz en el CB Valladolid, Carlos Cobos en Clínicas Rincón Axarquía, el trío del Cajasol Renan Leichtweis-Gabriel Darín Aguirre-Jordan Bürger, además del prometedor pívot del Asefa Estudiantes Lucas Riva Amarante.

Sí, Brasil está asentado como vivero del baloncesto español. O el baloncesto español tiene a Brasil tan en el punto de mira como para explotarlo de forma creciente. Por varios motivos. El primero, de índole estrictamente baloncestística: “Es un país con un potencial natural, atlético y físico extraordinario. Absolutamente extraordinario”. De hecho, cinco de los ocho ACB son interiores. Cuatro de los seis que todavía están en equipos inferiores, también. Otros, como Freire o Bürger, disponen de unas grandes cualidades físicas para la posición que ocupan sobre la cancha.

El segundo motivo, responde a criterios (no tan ajenos) al baloncesto, de índole práctica y empresarial. “La mayoría de todos ellos vienen a través de la empresa de Arturo Ortega (Interperformances) por la dimensión y el trabajo que tiene allí, con dos personas en el país, Marcelo Maffia y Luis Martín, que son agentes muy importantes en Brasil”.

Pero, ¿quién está al habla?

Brasil: sobre todo, progreso


Moncho Monsalve, en su presentación como seleccionador de Brasil (Foto CBB)

Hasta cierto punto, Moncho Monsalve ha representado ese camino inverso en el viaje transatlántico. Encargado de la selección brasileña durante los dos últimos años, el brasileño ha sido su baloncesto a lo largo de ese periodo. Y se comprende a cada palabra que el amor que profesa hacia el basquete va más allá de lo profesional y lo exótico. Que el potencial enamora y, de eso, Brasil anda más que sobrado.

“Es un país con un potencial natural, atlético y físico extraordinario. Absolutamente extraordinario”. El resumen es a la vez introducción. Porque la muestra que vislumbra nuestro país, principal receptor del talento del país del orden y el progreso, es tan verdadera como escasa. El potencial de Brasil alcanza mucho más allá de lo que España alcanza a conocer. Y de lo que el propio Brasil parecía conocer hasta hace no demasiado tiempo.

La actual organización liguera apenas suma dos años de vida. La Novo Basquete Brasil (NBB) nació en 2009 y, hasta ahora, solo conoce un vencedor, el Flamengo. Tantos como ediciones. “No tienen ni escuelas de entrenadores, un país tan maravilloso y tan enorme, por primera vez va a hacer ahora una escuela nacional de entrenadores”, comenta un Moncho Monsalve que ha visto el crecimiento de los últimos dos años desde la más privilegiada de las posiciones. “Ricard Casas, Julio Lamas, Hélio Rubens y yo hicimos un clínic en Barueri (São Paulo) después de años en los que no se celebraba ninguno”. Demasiado tiempo, parece, para un baloncesto con la capacidad y el talento que se encierra en el país más grande de Sudamérica.

“Como dicen los argentinos, el día en que estos empiecen a despertar, van a dominar”. Monsalve hace suyas las palabras albicelestes.

No tardarán. Río rige. Y exige. El desarrollo no viene solamente de su mano, pero qué duda cabe que va a reforzar el crecimiento de un baloncesto carente de estructuras. “El tema económico es muy difícil, no hay muchos sponsors, los jugadores no tienen seguros... Marcelo Machado (Flamengo) y Guilherme Giovannoni y Alex Garcia (Universo), los mayores contratos del país, me atrevería a decir que si tuvieran una lesión seria, no se qué pasaría con ellos”. Como comenta Monsalve, económicamente, Brasil no puede competir con las ligas europeas y mucho menos con la NBA, donde participan tres brasileños, con atención preferencial en los medios del país: Nenê Hilário (Denver Nuggets), Anderson Varejão (Cleveland Cavaliers) y Leandrinho Barbosa (Phoenix Suns).

La creación de la nueva liga nacional y el retorno de jugadores como Machado, Garcia o Giovannoni suponen un paso adelante, pero los problemas estructurales que vienen de lejos no se atajan en tres días. La ausencia de una escuela formal de entrenadores y la falta de campeonatos estatales en categorías inferiores son otros de los problemas que cita el ex seleccionador brasileño.

No parece, pues, el mejor caldo de cultivo para el desarrollo de los jóvenes talentos. Y esa situación conjunta, mezclada con la económica, facilita la salida de jugadores hacia lugares con mayores garantías en la formación de jóvenes promesas. Y es que, para Monsalve, conocedor profundo de los dos baloncestos (español y brasileño), la aportación a la formación de estos jugadores que realizan los clubes españoles es clave. Y la centra especialmente en un único y exclusivo motivo: “La capacidad de los entrenadores españoles, incluso ya en categorías de formación. Estructuras de los clubes, el trabajo de la base, los dobles entrenamientos diarios”. “La categoría del entrenador español, incluso del entrenador de base. La programación, el trabajo diario”. Toda una organización desarrollada en España pero en construcción todavía en Brasil.

Monsalve se detiene para destacar especialmente en esta formación algunos nombres, de los tradicionalmente vinculados en al desarrollo de talentos, como muestra de esos formadores de los que carece el baloncesto verdeamarela: “El trabajo que ha hecho Iñaki Iriarte con Tiago Splitter, el de Aíto, Joan Plaza y Randy Knowles en Huertas, Ramón García en Unicaja”. Figuras clave que saca a colación para ilustrar una tradición formativa que es determinante en cuanto a lo que nuestro baloncesto ha aportado a la potencia brasileña.

Los clubes, no ajenos a estas condiciones que ponen en bandeja el talento bruto, “se dan cuenta de lo que es ese país, es que es increíble”. Además de los ya citados, “hay varios jugadores que han probado con equipos españoles”, aunque luego no hayan acabado fichando, en un proceso en el que el pasaporte juega un papel de una importancia vital. Rafa Freire puede dar buena cuenta de ello.

Porque la materia prima es tan amplia y las operaciones, algunas de ellas tan clarividentes, que la presencia de ojeadores de clubes españoles en Campeonatos Sudamericanos Sub15 y Sub17 es creciente. En el último Sub15, Brasil fue segunda; en el Sub17, tercera, con participación del estudiantil Lucas Riva Amarante y el jugador de Cajasol Gabriel Darín.


El estudiantil Lucas Riva, una de las nuevas promesas brasileñas (Foto CBB)

La importancia de las selecciones inferiores va in crescendo. En la etapa de Monsalve con la canarinha, su asistente José Neto se encargaba de la coordinación de las selecciones inferiores. El propio Moncho Monsalve supervisaba los planes establecidos para la selección, el seguimiento y el desarrollo de las selecciones sub15 y sub17. “Este tema ha mejorado mucho. Antes, de seguimiento nada, se cogía unos cuantos de São Paulo y otros de Río, que es donde realmente salen más jugadores, más alguno de Santa Catarina, en la zona de Franca”, pero el conocimiento y la explotación de los distintos viveros brasileños era mínima.

Poco a poco, el panorama parece cambiar. El combinado Sub19 participó en el Mundial Sub19 de Novi Sad en 2007 (con Paulao como estrella). Además, disputará por primera vez el Torneo de Mannheim, en abril, lo que, si más no, le sitúa en el panorama internacional. Y le permite trabajar con unos jugadores con los que, llegados a Europa a tan temprana edad, no les es posible trabajar durante la temporada. “Hablé con Nike para poder ir al Torneo de Hospitalet, aunque al final no se pudo hacer”, resalta Monsalve. Los pasos por el cuidado de la cantera parecen andarse, aunque sean lentos.

De todos modos, no todos en Brasil comparten la visión del entrenador español sobre la fuga de jugadores. Monsalve explica la reacción en el país sudamericano a su análisis comparativo entre los entrenadores de formación españoles y brasileños y las estructuras disponibles: “Cuando yo lo dije allí, alguna gente molestó, Hélio Rubens, Lula Ferreira, Oscar Schmidt, históricos del baloncesto brasileño”. Incluso, comenta, “desde FIBA América quieren crear una historia de que ningún jugador de cierta edad salga fuera del país”.

“Si dios quiere, el despertar”

Así lo espera Moncho. El último Torneo de las Américas se saldó con el oro para Brasil y, con él, la clasificación para el Mundial de Turquía 2010. Fue el último campeonato de Moncho Monsalve al frente de la selección canarinha. El vallisoletano terminaba contrato. La Confederación Brasileña de Baloncesto (CBB) le ofrecía una continuidad supeditada a la estancia en Brasil durante todo el año. Una reciente operación de espalda y otras cuestiones de índole personal le impedían aceptar las exigencias de la CBB.

Así que el campeón olímpico Rubén Magnano coge las riendas de Brasil, para continuar con el trabajo de Monsalve. El técnico argentino se encuentra ante un doble ciclo. El primero, garantizado, para llevar al país hasta Londres. El segundo, con la posibilidad de extender el primero hasta la ansiada fecha que trazan los dígitos de 2016.

El trabajo de Magnano será arduo. Conformar dos selecciones (A y B) para afrontar primero el Campeonato Sudamericano de Paraguay (del 26 al 31 de julio, clasificatorio para los Juegos Panamericanos de México y para el Torneo Preolímpico, a disputar ambos en 2011) y el Mundial de Turquía (del 28 de agosto al 12 de septiembre).

Además, como él mismo ha declarado: “También voy a trabajar con la base y a colaborar con la Escuela Nacional de Entrenadores”, de reciente creación.

Todo ello, enmarcado en un plan de desarrollo del baloncesto brasileño que se avista en el horizonte. Por el desarrollo en sí mismo y por esa fecha capaz de desatar una enfermiza exigencia en cualquier país organizador, 2016.

Muestras para el despertar existen. En ACB conviven varias de ellas. Los Juegos son el siguiente. “Yo, si en vez de 65 como acabo de cumplir, tuviera la edad que tiene Magnano y la espalda sana, sería un sueño seguir con Brasil. Me alegro por Rubén”. No más sedante, Magnano.

David Vidal
ACB.COM

Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-

Aviso Legal - Política de cookies - Política de protección de datos