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Día 2: Fantasmas, anuncios y patadas
Algunos se hacen notar y se cargan aros y otros pasan desapercibidos, sumando minutos sin sumar una canasta. Va de récords... y de patadas, como la final de Jasen, cargada de rabia aunque menos mediática que la camiseta de Costa de Marfil

  • El aro que dijo basta


  • Las pérdidas de Estados Unidos. Gran problema de la selección USA, con los pasos de salida como cara más visible. En los primeros 14 minutos de partido, un total de 12 pérdidas, coincidiendo con el periodo de mayores problemas del equipo, a mediados del segundo cuarto. En el resto del partido, sólo 5, y la victoria no fue un problema.


  • Costa de Marfil publicita a su rival. Desde el desconocimiento de las grafías orientales... ¿Costa de Marfil lleva una publicidad en letras chinas? Pasa que pierda el partido, pero eso de hacer publicidad del rival se hace raro, raro, raro.


  • Nowitzki who? Alemania nunca logrará suplirlo, pero tan mal no le ha ido hoy, tras derrotar a Serbia en una doble prórroga. La canasta decisiva corrió a cuenta del relevo de Dirk Nowitzki en la posición de 4, Jan Jagla. Con la posesión a punto de agotarse, se sacó de la manga un estratosférico triple apoyándose en un pie y cayéndose que fue decisivo para la victoria de su equipo.


  • Va de prórrogas. El primer partido con prórroga en el Mundial necesitó de dos para determinar la victoria de Alemania sobre Serbia. Curiosamente, según informa Mister Chip vía Twitter, la primera prórroga (4-4) es el tiempo extra con menos puntos en la historia de los Mundiales desde hace nada más y nada menos que 56 añitos...


  • ¡No me la quites!. Con 12-7, un jugador tunecino se levantó para el triple lejano al límite de la posesión y la parábola parecía apuntar a canasta... pero su compañero Radhouane Slimane consideró que no y lo palmeó dentro antes de que tocase aro. El problema, que ya había acabado la conexión. La cara de su compañero era de “pero hombre, ¡no me lo quites!”.


  • El cabreo de PJ Ramos. Huele a fijo en esta sección. Restaba poco menos de tres minutos para el final del partido ante Grecia. Puerto Rico, una arriba. En un bloqueo, al pívot le señalan falta en ataque por moverse –levemente, eso sí– y desplazar a Diamantidis. Si ya de por sí el ex del Fuenla no tiene cara de buenos amigos, su rostro entonces fue un poema. Tanto que se quedó quieto, inmóvil, mitad pensando en la jugada, mitad desafiando al árbitro, tras la falta personal. ¡Y eso que había tiempo muerto! Sus compañeros fueron a recogerle de la pista pero PJ no pudo dejar de pensar en la “injusticia” que creía que habían cometido con él, mostrándose ausente durante las instrucciones de su técnico y enfadado –sí, más aún– durante el resto del partido.


  • La sequía de Rusia. Vorontsevich anotó una canasta para poner a su equipo por delante a falta de 3:23 para el final del primer cuarto. 11-14. No imaginaba el ruso que sus compañeros no sumarían otra canasta de campo durante los siguientes 13 minutos y 9 segundos. En todo ese tiempo, sólo seis tiros libres para su conjunto, que pudo librarse del récord negativo total gracias a una canasta de Kaun a falta sólo de 14 segundos para el final del segundo cuarto.


  • Grecia… ¡que vivan los tiros libres! El cuadro heleno remontó un partido sin anotar una canasta en los últimos 4 minutos y 49 segundos. Del 73-70 al 80-83… ¡a base de tiros libres! En una actuación arbitral polémica, demasiado severa con los de Puerto Rico, el conjunto griego sobrevivió a base de tiros libres y remontó el partido desde la línea de personal. En esos cuatro últimos minutos, 9 faltas y una técnica en contra de Puerto Rico para 16 tiros libres de su rival que no desaprovechó su oportunidad.


  • Y apareció Barbosa. Túnez estaba muy cerca de Brasil, sólo dos abajo (14-12) cuando Leandrinho Barbosa decidió que era su momento. El escolta calentó y metió 12 puntos seguidos sin fallo y de todos los colores: una bandeja, un triple, un mate, otro triple y otra bandeja sobre la bocina del periodo. Y el partido, 26-6 al final del primer cuarto.


  • Brasil, casi idéntico. Brasil ganó a Irán por 81-65 en la primera jornada y, en la segunda, hizo un 80-65 ante Túnez. Por si fuera poco, el desenlace del partido fue similar: +10 en el primer cuarto en ambos casos, comodidad al descanso (13 y 10) y al final del tercer cuarto (+11 y +15). Difícil que repita resultado contra Estados Unidos.


  • Dos argentinos lo son todo. Entre Leo Gutiérrez (17 puntos) y Luis Scola (31), anotaron el 64,9% de los puntos de su equipo (48 de los 74 totales). Su importancia fue realmente superlativa.


  • Las rachas de Lituania. Aspirantes a ser el equipo más irregular del torneo, Lituania rompió este sábado su encuentro contra Nueva Zelanda gracias a un 2-15 de parcial, mientras que este domingo remontó un partido que parecía imposible con un 19-1 en tiempo récord. Con ellos, nunca se puede pronosticar nada.


  • Daniel Santiago, el fantasma. El ex pívot del Unicaja jugó 11 minutos pero fue invisible estadísticamente, con 0 puntos (0/0 en el tiro), 0 rebotes y 0 asistencias. Eso sí, antes de irse se desquitó… ¡cometiendo una falta!


  • 42 minutos y ninguna canasta. El base serbio Markovic no hubiera imaginado hace unas semanas que podría jugar 42 minutos en un partido del Mundial. Pero entre la ausencia por sanción de Teodosic, la doble prórroga ante Alemania y su buen nivel en la dirección, su entrenador le permitió estar todo ese tiempo en la cancha. Eso sí, se fue sin anotar ningún tiro de campo (0/3), con sólo 3 puntitos desde el tiro libre.


  • Un error que pudo costar carísimo. Con poco más de tres segundo en el marcador, Argentina dos arriba y balón desde saque de banda sucedió lo incomprensible. No fueron capaces de conectar el pase y perdieron el balón. Australia pudo sacar de banda... y no anotó. Por suerte para los argentinos. Se habrían tirado (muchísimo) de los pelos.



  • La afición del Líbano, sorprendente aliada (Foto EFE)

  • La patada de Jasen. Tras coger el rebote del triple errado por los australianos al final del partido, Jasen chutó la pelota con tanta rabia que la envió a la otra punta del pabellón. A algunos australianos les dio por pedir técnica para el alero estudiantil. Habría sido el acabóse para los argentinos. Eso sí, en estos momentos debe haber una persona en Turquía con un chinchón en la cabeza o, simplemente, presumiendo de herida de guerra y de preciado fetiche y objeto de subasta...


  • ¡Tenemos aliados! Un último apunte. Los equipos ganadores, por lo general, no despiertan simpatías y España no es una excepción. Sin embargo, los aficionados españoles se han encontrado un aliado... ¡Líbano! Diez aficionados a 'la Roja' consiguieron, ellos solitos, ganarse el cariño de los libaneses, que acabaron entregados cantando "España, España" desde la grada...
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