Artículo

Javi Salgado, el timón que ya guía al Lagun Aro GBC
97 kilómetros separan su Santutxu natal de Donosti, su nueva casa. Tan cerca, tan lejos. El nuevo Gipuzkoa Basket ya navega al mando del base bilbaíno, avalado por sus 15,7 de valoración por partido

Es un tipo afable. Campechano. Hombre del norte, bilbaíno. Una txapela le hace aún más entrañable. Con un discurso claro, ordenado. Una alocución sin rodeos. Y ni mucho menos, parco en palabras. Javi Salgado sabe qué exclama. 30 años de sabiduría, madurez, experiencia, dirección y tiro. “Mi tiempo ha llegado como a Javi Salgado” , decía la rima. Por aquel entonces, corría la temporada 2004-2005. Más de seis años después, profeta en su tierra. No es fácil. Nueve años de baloncesto en su casa. Y su ‘14’ reposa intacto en el Bilbao Arena. Para siempre. Huella es quedarse corto. Pero ”Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar”. Una mar cercana. Apenas a una hora de casa. Un paseo por La Concha es ahora un hábito. Siempre atractivo. Javi ya cautiva en San Sebastián. El timonel del Lagun Aro GBC ya maneja. Y dispara.



“Cuando Bilbao me comunica que no cuenta conmigo me llega el fuerte interés desde Donosti. Pablo Laso estaba interesado en mí y la cercanía de la ciudad, el club, los compañeros con los que ya había coincidido (Panko, Uriz, Doblas) hicieron el resto. Ni me planteé otra opción. Estar a una hora de mi casa y visitar casi a diario a mi familia también influyó mucho”. Javi lo tenía claro. Era su preferencia. El del Gipuzkoa Basket, lo describe Salgado, como un proyecto “bonito, que se está afianzando en la ACB dando pasitos cortos pero fuertes y firmes”.

Y ”golpe a golpe y verso a verso”, los donostiarras han empezado a andar. Con paso firme. Alzados a la séptima posición, con dos victorias y una derrota, la última puesta en escena de los pupilos de Laso fue histórica. Sí, números para enmarcar. Maó, el escenario. Menorca Bàsquet, la víctima. 21/26 de dos (10 de 10 en el segundo tiempo) y 13/25 de tres. Un 80% de acierto en tiros de dos que significaba el sexto mejor porcentaje de la historia de la ACB y segundo más acertado en los últimos 15 años. Sin embargo, para Salgado, pese a la victoria (87-96), no todo fue positivo. “El hecho de anotar con tanta facilidad nos hizo disminuir nuestra seguridad en defensa. Recibimos demasiados puntos. Y en esta liga, si recibes tantos puntos fuera de casa, es complicado. Encajando 87 puntos fuera de casa es difícil ganar en la ACB. Nos cogieron muchísimos rebotes pero nuestro nivel de acierto fue algo espectacular, muy difícil de repetir. Para no depender en exceso del ataque tenemos que controlar mejor el rebote, defender más duro y no dejar que nos anoten con tanta facilidad”. Palabra de Javi.

“Juega muy bien con los espacios y es un base que domina muy bien la competición. Hay que intentar que no maneje”. Palabra de Paco Olmos. El técnico menorquín lo advertía antes del encuentro. Y lo bordó. Salgado sacó a relucir su mejor versión en Binitaufa. Y economizando al máximo sus minutos en el parqué balear, donde el GBC jamás había ganado. 22 puntos y 3 asistencias... ¡en 22:23 de juego! A un punto por minuto y firmando porcentajes extraordinarios: 1/1 de dos, 5/6 de tres y 5/6 tiros libres para 20 de valoración final.

Pablo, Javi y el arte de asistir

Un dèja vú. Uno de Santutxu, Bilbao, otro de Vitoria. Pablo Laso, en los noventa, un base diferente. Triunfador en la época, caracterizado por su don para asistir. Ahora, Salgado emula a su técnico en el San Sebastián Arena. “Pablo Laso ha sido uno de los mejores pasadores en la ACB. Para los que jugamos en la posición de base y estamos a sus órdenes, todo es mucho más fácil. Es un lujo. Es un entrenador, que dentro de un orden y unos sistemas, da mucha libertad al jugador”, reconoce.

Una conexión que ya triunfa. Cuarto en el ranking de asistencias, Salgado promedia 5,3 asistencias por partido. Sus 739 asistencias en ACB hasta el momento le acreditan. Mas “es cosa de dos. Del que da el pase y del compañero, que la meta. Ahí en el apartado de asistencias aparece mi nombre, sí. Pero es un tema global. El hecho de que yo esté ahí es también mérito de los compañeros. Hacen de un pase una asistencia”.



El chico con un cañón por brazo

Cuando el balón quema o cuando el rival se acerca no me importa tirar a canasta. No suelo acusar mucho la presión.” Dirige y asiste. Pero también lanza. Rehúsa su etiqueta de tirador, pero la fama, ganada a pulso. Buzzer beater al otro lado del charco, lanzamiento sobre la bocina, aquí. Todo un clásico en el repertorio de Javi. Alegrías, mil. Decepciones y palos, otras tantas. El riesgo del ejecutor. “A veces lo pido y otras a veces me llega el balón. Con cuatro o cinco segundos, planificación cero. Tienes que actuar”. ¿La clave? “Creer en uno mismo. Confiar. En esos momentos creo que la puedo meter. Hay que convencerse y el momento para lanzar lo más cómodo posible. Luego, claro está, la suerte”. Pocas temporadas falla a su cita. Ilumbe aguarda.



‘Coach J’: Como un libro abierto

Javi tiene el esférico naranja en su cabeza. Su buen hacer en la cancha se entiende tras escuchar disertación baloncestística. Clarividencia en sus ideas. Salgado, pim-pam-pum.

¿Cómo afecta la nueva distancia de la línea de triple?“No me considero un especialista tirador. No soy un jugador que pueda normalmente salir del bloqueo y hacer tiros… Con la nueva distancia creo que el que ya tenía acierto con 6,25 lo tiene ahora. A los buenos tiradores no les importa los pasos que les atrases. Lo que sí varía es el concepto de juego. Por ejemplo, al buscar los espacios, ya que la zona ha cambiado, los fondos han cambiado, las distancias con la línea lateral han cambiado… Creo que afectan más estos aspectos espaciales que meramente la distancia”.

¿Cuáles son las claves de este Lagun Aro GBC? “Somos un equipo que cuando imprime ritmo en ataque somos peligrosos. El movimiento es nuestra seña. Tenemos pívots móviles que pueden abrirse a tirar, tenemos exteriores que pueden entrar dentro, penetrar o lanzar desde larga distancia. La circulación de balón es la clave. Si logramos imponer este estilo nos sentimos muy cómodos y agresivos y anotamos fácil. Sin embargo, cuando nos paramos… el ataque se atasca y atrás también nos resentimos. En casa las claves tienen que ser defender fuerte, cerrar nuestra canasta y a partir de ahí hacer transiciones fácil y jugar con ritmo. Calidad, tenemos. Si empezamos a botar mucho y pasar poco, nos costará mucho más”.

Jimmy Baron, ¿sensación de la ACB? “La verdad es que he tenido la suerte de jugar con muchos jugadores que anotaban desde muy lejos. Como Luke Recker. Pero Jimmy Baron lo bueno que tiene es que no es un tirador al uso. Puede tirar de tres, puede echarte el balón al suelo, puede jugar con bloqueos directos, puede penetrar, parar y tirar. Tiene muy buen salto y se equilibra muy bien antes de lanzar. Es muy difícil de defender. Es completísimo. Si le das distancia te puede lanzar desde siete u ocho metros. Si le presionas, se te mete para adentro con un par de botes. Todo eso es lo que le da un plus de dificultad a la hora de defenderle en comparación con otros tiradores exteriores puros”.

La humildad por bandera

Dos jornadas consecutivas como locales marcarán el devenir más cercano del Lagun Aro. “El panorama es bonito. Empezar así nos da mucha fuerza”. Halagüeña sentencia de la voz de un vestuario “con ganas de hacer las cosas bien. Tenemos ganas de ganar una buena cantidad de partidos cuanto antes mejor”. ¿La meta? “No pasar los apuros de los últimos años. Ese es el objetivo primordial. Salvarnos con más comodidad. A partir de ahí, si podemos aspirar a algo más, esfuerzo nuestro no va a faltar”.

Con tan solo tres jornadas disputadas, hablar de Copa del Rey, a cuatro meses vista, es algo menos que ficción. “Ahora bien… si las cosas siguen yendo así y conseguimos ganar dos o tres partidos pronto y conseguimos meternos en esa lucha, no vamos a desperdiciar la oportunidad. Pero a día de hoy no se nos puede poner la etiqueta de luchadores por la Copa”.



¿Un mensaje para la afición donostiarra? “¡Soy nuevo y no me quiero meter en jaleos!”, exclama Javi con algo más que media sonrisa. La humildad por bandera una vez más. Promete “darlo todo junto a unos compañeros deseosos de brindar buenos partidos y hacer disfrutar”.

“En una competición tan dura, cuando te empiezas a creer algo y crees que lograrás una victoria fácil, llega el otro equipo y te da en los morros. Es así de sencillo. Tenemos un equipo con el que podemos ganas a cualquiera y perder con cualquiera. Hay que ser humildes, seguir trabajando y a partir de ahí no vamos a renunciar a nada”. Ética de trabajo, sacrificio y pasión por el baloncesto. En Bilbao ya le cantaron el “Maite Zaitut” (“Te queremos”) . San Sebastián quiere repetir.

Guille Pérez
@GuilleACB
ACB.COM

Últimos artículos relacionados con Javier Salgado
Últimos artículos relacionados con San Sebastián Gipuzkoa Basket Club
Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-