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El gigante dormido
Primero fue Zhizhi, luego Bateer, finalmente Ming. La conexión china de la NBA ya no constituye una mera anécdota en el marco de expansión internacional de la Liga, que aprecia en Asia un mercado de proporciones gigantescas y un nuevo vivero de jugadores. Las leyendas hablan de la mayor concentración de jugadores jóvenes por encima de los 7 pies y algunos ya se han apresurado a comprobarlo. Julián Felipo aborda las expectativas que está creando este gigante dormido


Los scouts ven en Asia un filón con la mayor concentración de jugadores jóvenes de más de 7 pies


China es una fuente inagotable de jugadores altos. En la foto (EFE), Bateer durante el Mundial

Zona 131, 7 Nov. 2002.- Tony Ronzone, 'scout' internacional de los Detroit Pistons, viaja en tren desde Changchun, China, hasta una pequeña aldea cerca de la frontera con Mongolia. Se trata de un trayecto de diez horas en un viejo vagón militar no demasiado confortable que no tendría mucho sentido si no fuera por los rumores que han le han llegado sobre la gran cantidad de jugadores de siete pies que juegan en esta región. Ronzone quiere comprobarlo en persona.

Especialista en escrutar las posibilidades del mercado asiático, este técnico de origen italiano fue uno de los descubridores del coreano Michael Ri a finales de los 90 cuando pertenecía al 'staff' de los Nuggets. Conoció a la familia de Yao Ming mucho antes de que alguien oyera hablar del gigante chino en Estados Unidos, ayudó en el fichaje de Wang Zhizhi por los Dallas Mavericks y ha trabajado con los Tigers de Jilin, de la liga china, y con la federación nacional de ese país.

"Vi a 16 jugadores de al menos 2.13 de estatura, todos ellos entre los 14 y 18 años. Me quedé petrificado: esos chicos están ahí, tan sólo tienes que ir a comprobarlo", explica sobre ese viaje Ronzone, convencido de que la llegada de los primeros tres jugadores chinos a la liga tan sólo es el presagio de una tendencia cada vez más acentuada.

Al igual que ahora con Ming, los Houston Rockets también estuvieron en la cabeza del 'boom africano' experimentado en la NBA con la elección de Hakeem Olajuwon como número uno del draft en 1984. Los equipos de la NBA dirigieron entonces su mirada hacia ese mercado creyendo que iba a convertirse en una fuente principal de jóvenes talentos. A la llegada del nigeriano siguieron las de Dikembe Mutombo (Zaire), Yinka Dare (Nigeria) y Michael Olowokandi (Nigeria) con distintos grados de éxito pero siempre por debajo de las expectativas.

Don Nelson, actual entrenador de Dallas, explica esta decepción por la falta de infraestructura en el continente negro, déficit que ahora no existe tanto en Asia. No sólo se trata de un universo de 150 a 200 millones de espectadores para los partidos de la NBA, de casi 200 millones de practicantes y de -según dicen algunas leyendas por confirmar- más de un centenar de jugadores jóvenes por encima de los siete pies. Los clubs trabajan la formación y así los Sharks, por ejemplo, controlan a los jóvenes con más posibilidades del área de Shanghai a los que incorpora en sus equipos. Sus campañas de reclutamiento se inician con niños de hasta ocho años, a los que mandan al centro de alto rendimiento que tienen en Gashong. La elite del país está controlada por la Federación a través de un instituto nacional que concentra sus esfuerzos en el progreso de los mejores. Se les realizan exploraciones radiológicas de las manos para determinar qué estatura pueden alcanzar cuando sean adultos y programan en función de las previsiones toda su carrera.

Muchos ojeadores coinciden en prestar atención al nuevo 'boom' del basket chino. El 'español' Tim Shea, ex entrenador del Ourense entre otros equipos de ACB y LEB que actualmente colabora con los Phoenix Suns en el reclutamiento internacional, considera que "el impacto de Yao Ming irá mucho más allá que el de un sólo jugador en la NBA. Abrirá más posibilidades en un mercado inmenso. El europeo es más complicado por todas las divisiones que tiene pero en China, sea mejor o peor, es todo más simple".

La mayor atención que prestan los técnicos americanos por lo que ocurre en Asia se reflejó en las últimas dos ediciones del campus ABCD que organiza Adidas para los mejores jóvenes de todo el mundo. Huang Haibin, de Pekín, fue el primer jugador seleccionado, en la edición del año 2000, y a él siguieron Tang Zhengdong, un pívot de 18 años y 2.16 con un físico imponente procedente de la escuela deportiva de NanJing; el base Qingpeng Zhang, procedente de una academia de Fu Shun, y Jianlian Yi, un alero de 1987 que con 2.10 de estatura es capaz de jugar en las cinco posiciones con un talento que, para muchos, supera en posibilidades al de Yao Ming.

"No creemos que los jugadores chinos puedan atrapar en calidad a los mejores jugadores del mundo en dos o tres años pero se van acercando y esperamos que puedan hacerlo en un futuro", considera Paul Pi, director de marketing de Adidas en Suzhou, uno de los responsables de que cada vez lleguen más jugadores chinos a este tipo de encuentros internacionales.

"El basket es el deporte número uno allí", confirma Ronzone. "Es el que más se ve en televisión y el que más se practica entre los jóvenes entre 13 y 17 años. No puedes encontrar a cinco chavales de siete pies entre esas edades en América y yo he visto a más de 20 en China. Hay uno de 16 años que estará en la NBA dentro de tres o cuatro temporadas. También hay otro de 12 que mide 2.10 y creen que alcanzará a los 2.35". El técnico de los Pistons cree que en cuatro años el 40% de los jugadores de la NBA procederá de fuera de Estados Unidos y que al menos una media docena de ellos serán de países asiáticos.

Julián Felipo (Zona 131.com)



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