Artículo

Tres Baron, dos partidos y dos tiros ganadores
Baron anotaba un espectacular buzzer beater para alargar la racha donostiarra. Pero, horas antes, la historia se había escrito de otra manera...

Redacción, 28 Feb. 2012.- Este fin de semana ha sido, probablemente, el mejor a nivel individual en la historia baloncestística de la familia Baron.

ACB Photo / L. García

Conocido por todos es el tiro sobre la bocina de Jimmy Baron para derrotar al CAI Zaragoza y darle la undécima victoria al Lagun Aro GBC y el sexto puesto en la clasificación de la Liga Endesa.

Le faltaban algo menos de 7 segundos al partido para morir, los mismos que al CAI Zaragoza para terminar de saborear la victoria, que tenía bien cerca, ganando por 73-75 en un encuentro previamente marcado en el calendario, por el recuerdo de una dolorosa derrota en Zaragoza en la primera vuelta. Raulzinho Neto cogió el balón desde línea de fondo. Sam Van Rossom corría de espaldas sosteniendo el avance del brasileño, aunque lejos de presionarle el bote.

Llegado el balón a media pista, Andy Panko planta su robusto tronco en 6,75 para bloquear el paso de Pablo Almazán mientras Baron arranca velozmente hacia la esquina.

"El bloqueo de Andy fue muy bueno y entonces Raul me hizo un buen pase a la esquina".

Neto llega a un metro del arco de triple y salta para dirigir el balón con la mano derecha hacia la esquina, donde había llegado Jimmy Baron. Aguilar ya se había olvidado de la marca de Panko, saliendo a tapar al búho de Rhode Island. Aunque más bien lo que hizo fue volar a la finta.

“De alguna forma, en mi cabeza sabía el tiempo que faltaba”.

Baron tuvo tiempo de un bote, desplazarse hacia la izquierda, plantar de nuevo los dos pies perfectamente orientados al aro y lanzar sin que Almazán pudiera llegar más que a puntear. Qué lanzar...

“Siempre es una gran sensación una victoria como esa, al final del partido”.

Meter.

Entonces... Correr sin destino fijo. Esquivar al árbitro y ser cazado por los compañeros. Para acabar siendo aupando como héroe vencedor.



“Me encantan estas situaciones. No tengo miedo a fallar. Si no meto el tiro, perderemos el partido y no me sentiré bien, pero no tengo miedo al error”.

Pero, volvamos varios segundos atrás. Con 9 por jugarse, Baron lanzaba un triple, forzando la personal de Jon Stefansson. Tres intentos para Jimmy desde la línea. Hasta entonces, acumulaba un 5/5 en el partido, y un 37 de 44 (84,1%) en Liga Endesa.

“Simplemente, se trata de relajarse y tirarlo. No te puedes parar a pensar en qué va a pasar si lo fallas. Solo tienes que tener la mente despejada, tomarlo como un tiro normal, porque es lo que es. Es sencillamente otro tiro libre”.

Tres tiros libres encestados ponían el empate a 73. Y entonces luce la confianza de un equipo que quiere el último tiro. Falta sobre Bracey Wright, que anota los dos lanzamientos y pone el 73-75 para los aragoneses.

Le faltaban algo menos de 7 segundos al partido para morir (...).


De San Sebastián a Kingston

Varias horas antes, en el Thomas M. Ryan Center de Kingston, los Rams de Rhode Island –la universidad en la que Jimmy se formó– habían derrotado a Saint Louis con un tiro ganador de Baron a 4,6 segundos para el final del partido (64-62). El técnico Baron celebraba la sexta victoria de la temporada (por 23 derrotas).

“Quería realizar ese tiro, y no perder el balón ni nada parecido... Ya había fallado alguno durante esta temporada. De verdad que quería meter este tiro y me sentí muy bien cuando lo hice”.

Ahora no habla Jimmy, sino Billy, al micrófono de Taylor Kinzler, la reportera de GoRhody.com. Billy, hermano menor del jugador del Lagun Aro GBC, es sophomore en la Universidad de Rhode Island (previo paso por Virginia), siguiendo los pasos de su hermano –el parecido físico es razonable–. Y también bajo la dirección de su padre, Jim, que ha dirigido a sus dos hijos en los Rams, de los que es primer entrenador desde 2001.

Jimmy es el máximo triplista histórico de la URI y el quinto máximo anotador.

“Nunca había anotado sobre la bocina; lo había logrado igual con dos segundos todavía en el marcador. Pero sí que tuve un par de tiros ganadores en la universidad, que fueron memorables. Es divertido, porque mi hermano está jugando para mi padre en la misma universidad... y un día antes, ha logrado lo mismo que yo: anotar el tiro ganador al final del partido. Es gracioso que haya sucedido así”.


Interminable Lagun Aro

“Cualquiera que se sienta bien va a tirar ese lanzamiento”. Eso dice Baron, pero el que lo anotó ante el CAI Zaragoza fue él. Él es el hombre con confianza eterna, encadenando actuaciones sobresalientes, rachas memorables como la que sufrió el Caja Laboral en los cuartos de final de la Copa del Rey y tiros ganadores, que llevan en volandas a un equipo sobrado de autoestima.

Ahora, porque las dudas se instalaron en el San Sebastián Arena 2016 a inicios de temporada, con cuatro derrotas consecutivas. Precisamente, tres de ellas fueron ante equipos que actualmente ocupan la parte baja de la tabla: Blusens Monbus, Blancos de Rueda Valladolid y Asefa Estudiantes. Las cuatro fueron por tres o cuatro puntos de diferencia.

En la inauguración de la campaña, redujeron 16 puntos de diferencia ante el Blusens Monbus, pero el tiro de Javi Salgado que debía forzar la prórroga no entró. En la visita a Pucela, Baron tuvo dos tiros libres. Anotó el primer para empatar el partido, pero falló el segundo que les pudo dar la victoria, y los de Sito Alonso acabaron cayendo en la prórroga. Ante Unicaja, tuvieron dos triples –Baron y Neto– para forzar el tiempo extra, mas ninguno entró. En la cuarta jornada, se dejaron remontar 21 puntos de diferencia para acabar cayendo ante Asefa Estudiantes.

Hasta la quinta jornada no llegó el primer triunfo. Precisamente, ante el CAI Zaragoza. Desde entonces, 11-6. En los últimos 11 partidos, 9 victorias. “La confianza está alta”, dice Baron, pero “también teníamos mucha confianza al inicio de temporada”. “A pesar de perder, lo estábamos haciendo por solo 3 o 4 puntos. Entendimos que estábamos jugando bien, no estábamos perdiendo por 20 puntos”, así que, a su juicio, no se cambiaron demasiadas cosas: “simplemente hicimos un par de ajustes; creo que nuestra defensa es un poco mejor ahora”. Y de ahí a la mejor racha en la historia del club: “Ahora estamos en el otro lado, ganamos esos partidos ajustados”.

Un cambio de situación radical, en la que el tirador de Rhode Island tiene mucho que ver. En esos cuatro primeros partidos, su promedio era de 10 puntos, aunque con una pobrísima valoración (1,25), un tiro de tres lejísimos de sus porcentajes (7/39, 18%) e incluso fallando tiros libres (8/11, un 73% años luz del 98,6% de la campaña anterior). Desde la enorme victoria en el Olímpic de Badalona (+23), que inauguró la marcha triunfal donostiarra, el escolta desprende unas sensaciones radicalmente diferentes. Ha subido hasta los 13,3 puntos, 39% en triples, 88,8% en tiros libres y 9,5 de valoración.

“Fue difícil, fue frustrante... sí, esa es la palabra: frustrante”, reconoce. No estaba bien y sus compañeros lo notaban: “Al principio de temporada le echamos un poco en falta. Lo que a Jimmy le ha hecho volver a su racha ha sido el pensar que puede dar muchas cosas más. Jimmy ahora defiende a jugadores importantes, puede botar, entrar hacia dentro. Para mí, sigue siendo el mejor tirador de tres de la liga”, decía de él David Doblas después de anotar la canasta vencedora al final del partido ante el todavía Cajasol Banca Cívica. Sería la cuarta consecutiva de los donostiarras. Todavía quedaba mucho por llegar.

Cinco seguidos y seis de siete antes de la Copa del Rey, para lograr clasificarse con victoria sobre el UCAM Murcia y doble derrota de sus competidores (Valencia Basket y CAI Zaragoza le acabaron posibilitando el pase).

“Estamos donde estamos ahora por lo que pasó al principio de temporada: perdimos varios partidos apretados al principio y ahora somos mejor equipo en partidos apretados”, prosigue el búho de Rhode Island.

Pero antes de estar en esa situación, estuvieron en Barcelona. En la fiesta anual del baloncesto, que, a juzgar por su tono de voz, Jimmy disfrutó como pocas veces lo había hecho jugando al baloncesto: “¡La Copa del Rey fue impresionante! Es, probablemente, una de las mejores experiencias de mi vida. Por compararlo, es muy similar a la March Madness de la NCAA. Por supuesto, la Copa del Rey es un poco más grande, pero son muy parecidas, con un gran ambiente”.

“Fue algo impresionante ver a todos nuestros fans venir desde San Sebastián para aquel partido. Ha sido uno de los mejores ambientes en los que he jugado a lo largo de mi carrera”. Aunque el ambiente lo puso él. Con muñeca de seda para 12 puntos prácticamente consecutivos en el segundo cuarto, que pusieron al Lagun Aro GBC con ventaja al descanso, por encima de un Caja Laboral que se acabaría imponiendo. Pero, con Baron, la afición guipuzcoana llegó a sentir –no sin razón–, que todo podía pasar: “Ambientes como ese te hacen jugar a otro nivel. Te hacen jugar a un nivel superior”.



Ahora, sextos en la clasificación –aunque con siete equipos en un puño por entrar en Playoff–, nadie se resigna a dejar de soñar. Que, los sueños, como los búhos, hacen vida de noche.

“Siempre hay lugar para la mejora. A veces necesito ser un poco más agresivo. Mi tiro hay días que está y hay días que no... Pero no me puedo preocupar solo de mí, sino de lo que es mejor para el equipo. Hay veces en que el rival me defiende bien, y entonces otros jugadores dan un paso adelante y anotan. Esa es la belleza de nuestro equipo, que hay muchos jugadores que pueden anotar”. Sí, pero, por un fin de semana, las bolas calientes las helaron los Baron.

David Vidal
ACB.COM

Últimos artículos relacionados con Jimmy Baron
Últimos artículos relacionados con Donosti Gipuzkoa Basket Club 2001 SKE SAD
Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-