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Pedro Llompart: los pasos que han marcado su experiencia
Pedro Llompart está teniendo una temporada magnífica con el CAI Zaragoza y en su primer año ya ha escrito una página en la historia del club: entrar en la Copa del Rey. Es el primer objetivo de muchos pero, ¿cuáles han sido los pasos que han convertido al base en lo que es hoy en día?

Foto CAI Zaragoza

Pedro Llompart es base de un club que este año ha hecho historia. El actual CAI Zaragoza es un equipo joven pero con ambición. De hecho, la carrera del balear y de su equipo tienen muchas similitudes y van de la mano: ambos están subiendo las escaleras de un gran edificio para llegar a la última planta, la de la plenitud en el baloncesto, pero parando en cada planta respirando experiencia.

En 2002 un grupo de empresarios creó este nuevo CAI para que la ciudad de Zaragoza tuviera de nuevo el baloncesto en sus venas. En esa época Pedro ya jugaba en LEB 2 con el Cerámica Leoni Castellón (filial del Pamesa Valencia) pero entrenaba con jugadores de la talla de Oberto, Kammerichs o Tomasevic, entre otros. Por lo que la veteranía del jugador mallorquín ayuda, y mucho, a la juventud de un equipo que apenas ha superado una década de vida.

“Pocos equipos pueden decir que tienen una afición como la nuestra”, presume orgulloso de su afición el base. Igual que pocos pueden decir que tienen un equipo que juegue la Copa del Rey con tan pocos pasos dados en su vida. Pocos pero importantes.

Para ser la primera vez de este equipo la suerte no acompañó. El cuadro les unía al anfitrión, el Caja Laboral, y por si fuera poco, en caso de victoria tendrían que enfrentarse al FC Barcelona Regal o al Real Madrid. “La afición tenía claro que sería complicado. La gente lo asumió pero nos vio luchar. Saben que en esa competición con un mal momento te quedas fuera y fue lo que nos pasó. El público está contento, si no no vendrían a vernos cada domingo”, comenta Llompart.

A pesar de no poder dar un pasito más en esta constante y continua subida al no pasar de cuartos de final, reconoce que “fue positivo”, están “muy orgullosos” y espera “estar ahí en los próximos años”. Parece que todos coinciden en cuanto a esta competición, y el ex jugador de Alicante no es menos: “Todos los jugadores la esperamos, es muy bonita y nos gusta estar dentro de este evento por cómo se vive, por el ambiente y porque nuestra afición tenía que vivirla, aunque sea corta y complicada”.

Ya una planta más arriba y con un poquito más de experiencia, el siguiente objetivo es clasificarse para playoffs yendo partido a partido. “Pasamos página rápidamente”, comenta el mallorquín refiriéndose al primer partido postcopa y último jugado, contra el Cajasol. “Sabemos que clasificarnos será caro porque hay mucha gente luchando por ello, y si perdíamos en Sevilla las cosas se complicaban”, reconoce. En dicho partido él destacó (Estadísticas del partido) gracias a sus 30 de valoración, pero el secreto “se sustenta en el trabajo de equipo”, explica el base.

ACB Photo / E. Casas

Llompart se encuentra en un momento de juego sublime y esto se debe a muchas circunstancias. Se encuentra “muy contento en Zaragoza porque es un club espectacular y tiene un pabellón lleno de gente”, además, el equipo “está consiguiendo objetivos" y al final siempre dice lo mismo: "Cuando el conjunto funciona a ti te va bien, me siento cómodo, con protagonismo y encantado de cómo me está yendo todo”, por ello, reconoce que “así acabas disfrutando”.

Está felicidad no ha sido gratuita. Hacer y deshacer muchas maletas, constantes idas y venidas, muchas alegrías y momentos de tristeza. Cada paso dado es un paso de sabiduría. Bajar de categoría nunca es un paso atrás, sino dos hacia adelante.

Dejó su Mallorca natal con 14 años para recalar en Valencia. Aquel joven Pedro “tenía claro que para progresar tenía que salir. En Baleares en aquellos tiempos no había una estructura muy seria”, recuerda.

El baloncesto en casa

Rudy, Pere Tomàs, Abrines, Llull o Corbacho son jugadores baleares que actualmente están presentes en la Liga Endesa, y Llompart comenta que esta “es la primera ronda de jugadores clave”, pero todos tienen algo en común: “Salimos jóvenes de allí”. Ahora se ha hecho un Centro de Tecnificación y “están trabajando bien y con los clubes implicados. Se han puesto las pilas. Hay buenos jugadores que vienen por detrás y dará sus frutos, se dieron cuenta de que nos íbamos y han querido hacer que el jugador crezca sin tener que salir”, explica.

Un Llompart se fue y otro sigue sus pasos. Se trata de su hermano Llorenç, que juega en el Palma Air Europa: “Está en su club de toda la vida y en el más serio que hay en Mallorca, han subido de Nacional a LEB Plata. Él y otro chico son la gente de la cantera, lleva mucho tiempo”. Llorenç es del 87 y tiene en quién fijarse, aparte de Pedro, su hermana y su padre también jugaron.

Paso a paso


Llompart, muy joven, posando con el uniforme del Valencia BC

Dejó su hogar desde muy pronto para llegar a ser lo que es hoy en día, con la suerte de que junto a él, dos compañeros mallorquines también iniciaron su camino en la capital del Turia. Valencia se convirtió en su segunda casa y desde muy joven empezó a destacar. “Cuando eres joven tienes muy buenos recuerdos y el Torneo de L'Hospitalet es uno de los mejores”, Llompart fue el MVP de aquel año y lo rememora no solo por su galardón particular sino porque ese campeonato “era espectacular y lo esperas durante todo el año”.

En las categorías inferiores del Valencia coincidió con Leo Mainoldi, Álex Urtasun, Óliver Arteaga o Jaime Heras, “y seguro que me dejo alguno por el camino”, dice. Con el cambio de milenio, volvió a hacer las maletas y cambió de equipo. Próximo destino: C.B. Murcia.

En su nuevo equipo estuvo junto a uno de los Juniors de Oro como Souley Drame, y el base del CAI comenta que esa “fue su primera experiencia profesional fuera de Valencia y fue un poco complicada”. Pasó directamente de EBA a LEB y no tuvo demasiados minutos aunque acabó la temporada “mucho mejor”, reconoce.

Al año siguiente cambiaría de categoría, pasando a LEB 2 durante dos años. En el primero recaló en El Ejido CB de Almería, para más tarde llegar al Amics del Bàsquet de Castellón (filial del Valencia): “No fue un paso atrás, en esa época quieres jugar y divertirte. No te obsesionas con el dónde quieres llegar. Fueron años buenos para mí”.

Y se centra especialmente en el segundo año, en Castellón, ya que estaba cerca de Valencia: “Allí cogí confianza y entrenaba con el primer equipo”. En ese momento el entrenador del Valencia era Paco Olmos, y fue cuando se dio cuenta de que “podía ayudar y el siguiente año estuve con ellos”.


El cambio de LEB 2 a ACB no fue tan duro porque el año anterior ya entrenaba con jugadores como los ya nombrados Kammerichs, Oberto y Tomasevic, más Luengo, Rodilla, Montecchia o Hopkins: “Llevaba un año entrenando con ellos, ya te vas haciendo la idea de lo que es, encima ellos habían tenido un año exitoso. Cuando subí no se me hizo extraño porque ya les conocía. Con Pablo Laso empecé a jugar un poco más. Quizás fue mi mejor momento”, sentencia el mallorquín. Rigaudeau, Dikoudis, Paraíso o Rakocevic se unieron más tarde.

En la temporada 2005/2006 sucedió algo que ya había vivido, y no lo hizo precisamente por nostalgia. De Valencia volvió a recalar en el Murcia: “En realidad fue extraño porque el Valencia me renovó, pero cortaron a Pablo Laso y el nuevo entrenador no contaba conmigo y me cedieron”. Pero no hay mal que por bien no venga y el Murcia era la mejor opción porque “en aquella época estaba Manel Comas y eso para mí era una garantía”.

En Murcia se reencontró con Pedro Robles y conocidos de la Liga Endesa como Rick Hughes, Sergio Pérez o Juanjo Triguero, en aquella época en LEB. Pero sin duda, el recuerdo de Llompart se centra en Manel: “Aprendí muchísimo y estoy orgulloso de que me haya entrenado”.

Pero ese mismo año cambiaron los planes, ya que Comas se fue del equipo y el nuevo entrenador quería otro base. “Salió la oportunidad de Mallorca y no me lo pensé”, recuerda el balear: “Fue un momento especial porque llevaba mucho tiempo fuera de casa”, dice tras recalar en el Palma Aqua Mágica. Llompart, como muchos que han vivido mucho tiempo fuera de su hogar comenta que “a uno siempre le apetece volver a casa y estuvo muy bien, aunque el proyecto no fuera a buen puerto porque dos años después desapareció”.

Y volvió a pasar. Hizo el mismo recorrido como si de un puente aéreo se tratara: Mallorca-Valencia. Pero ahora un poquito más mayor. Y de allí a Canarias: “Tenerife fue un impasse en mi carrera deportiva porque venía de un año donde no jugué mucho, y fue espectacular. Todo era nuevo, la gente era encantadora y entrenar con Rafa Sanz me vino bien. Es un entrenador muy exigente y me ayudó en muchas cosas. Además, nadie contaba con nosotros y jugamos la final para el ascenso”. Y de nuevo, hizo las maletas con destino a la Comunidad Valenciana.

Alicante


Llompart busca el pase ante el que fue su compañero en Tenerife, Barbour (ACB Photo / Carlos Rodríguez)

“Han sido mis mejores años, sin duda”, con estas palabras el base define su estancia en Alicante. En su primer año acompañó al equipo de LEB a ACB, por ello, dice que “todo lo que pasa lo sientes tuyo”. Esa estima que tiene por el club es inmensa, además, su mujer es de allí y su hijo nació allí: “Es un club especial para mí, la gente nos ha tratado muy bien”.

El internacional español en categorías inferiores recuerda la última temporada en el Lucentum: “Todo fue muy raro”. El equipo descendió por motivos económicos despues de “conseguir un muy buen año deportivo y conseguir que la gente se volcara” (se clasificaron para la Copa del Rey en Barcelona y jugaron contra el FC Barcelona Regal en playoffs), aunque explica que se volcó todo el mundo “menos los que se tenían que volcar". Ves como poco a poco lo que has conseguido desaparece por causas extradeportivas”.




Vista atrás

¿Un recuerdo? El ascenso con el alicante.

¿Una anécdota divertida? Soy malo en eso, seguro que hay muchas pero no se me ocurre ninguna.

¿Un compañero? Por suerte he tenido muchos y muy buenos.

¿Un amigo? También tengo muchos, pero diría el que me acompañó en mi comienzo, de Mallorca a Valencia, Antonio Cañellas.

¿Una ciudad? Palma

¿Una canasta? La que metí el año pasado al Caja Laboral en el último segundo y casi nos dio el paso a los playoffs con el Alicante.

Álex Conde
ACB.COM

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