Artículo

El largo y mediático proceso de recuperación de Kobe Bryant
Uno de los mejores jugadores de toda la historia está de regreso. Tras ocho meses de ausencia por una lesión en el tendón de Aquiles, Kobe Bryant vuelve a la NBA para demostrar que todavía puede seguir siendo el mejor. Conoce cómo ha sido el proceso de recuperación de un jugador que no deja indiferente a nadie y que ha vivido la rehabilitación más mediática de la historia

Redacción, 9 Dic. 2013.- Sus ojos se cerraron y el futuro hizo un fundido en negro. Como si la diosa fortuna jugara con su destino como un titiritero maneja las cuerdas de una marioneta, los designios de Kobe Bryant cambiaron en una décima de segundo. “Hice un mal movimiento y escuché un pop. No puedo andar”, fue su primer recuerdo.

Sólo faltaban tres minutos para concluir el encuentro frente a Golden State Warriors cuando una forzada penetración frente a Harrison Barnes fracturó el tendón de Aquiles. Sujeto al desgaste de años rindiendo al máximo nivel y la presión de ir al 100% en cada acción del juego, el cuerpo de Kobe Bryant dijo basta.

(Foto EFE)

Lo hacía tras años lastrando problemas físicos en espalda y rodillas, y en un momento donde toda la responsabilidad del equipo recaía sobre él. No fue una jugada traumática producto de algún choque, ni siquiera se puede considerar como una acción brusca; simplemente, en un año para olvidar de los Lakers, Kobe Bryant entró en una pesadilla.

Camino de los 35 años, no fueron pocos los críticos que de inmediato comenzaron a vaticinar el final de su carrera. La prensa, entre la que siempre despertó tantos odios como amores, se lanzó sobre el animal herido; aunque éste rápidamente contestó. “¿Me estáis tomando el pelo? Puedo imaginar en mi cabeza esos comentarios. Me enfadan desde ya”, escribió en Twitter. Lógico seria hablar de declive deportivo tras muchos años rindiendo incluso por encima de lo que podría esperarse, pero enterrar deportivamente a Bryant provocó la primera picadura de la Mamba Negra en las redes sociales.

“Si me ves pelear con un oso, reza por el oso”. Recogiendo una letra del rapero Jay Z replicó un Kobe Bryant frustrado por la gravedad de la lesión y molestó por aquellos que querían retirarlo antes de tiempo. Apelando a la mentalidad mamba Kobe alentaba a su horda de seguidores recordando que “no abandonamos, no nos achicamos, no corremos. Resistimos y conquistamos”. Por dentro del animal deportivo que es Bryant se entremezclaba rabia, impotencia y determinación a partes iguales. “Lágrimas devastadoras y de dudas mezcladas con determinación y deseo”, escribía Bryant pocas horas después de la lesión. No había cabida para el pensamiento negativo, sólo la voluntad de conquistar el reto que se planteaba ante sí: volver a ser el mejor tras el grave percance sufrido.

Una conquista que comenzó pocas horas después de su lesión cuando descolgó el teléfono para llamar al doctor Neal ElAttrache de la Clínica Kerlan-Jobe en Los Angeles. Famoso por las operaciones a deportistas de la talla de Tom Brady (quarterback de New England Patriots), meses después también se encargó de la operación de Russell Westbrook. “Él siempre tuvo una gran reputación. Lo conozco desde hace bastante tiempo. Él hizo una de mis operaciones de rodilla y me quedé contento con ella, así que cuando llegó el momento de operarme fue una elección natural”, comentaba Bryant a la prensa en una de sus apariciones públicas. El famoso doctor no tardó más tiempo del necesario para ajustar su agenda y operar al jugador de los Lakers. Cuanto antes comenzara la rehabilitación, mejor.

ElAttrache, director del programa de becas de medicina deportiva en la Kerlan- Jobe Orthopaedic Clinic en Los Angeles, no se enfrentó a ningún desafío, la operación del tendón de Aquiles es tan habitual en el mundo del deporte que a lo largo de sus más de 20 años de experiencia había podido practicar cientos de cirugías. Una experiencia y conocimiento del paciente que le llevó a realizar un primer diagnóstico esperanzador. Confía en una recuperación total de Kobe Bryant y asegura que la fortaleza mental y carácter competitivo del jugador le harían volver antes del plazo que siempre se marcan para estas lesiones (entre seis y nueve meses).

(Foto EFE)

Radiografía de una recuperación mediática

Desde un primer momento Kobe quiso volver para la pretemporada pero sus palabras iniciales no eran más que la evidencia verbal de la rabia interna que todo deportista siente cuando una lesión le aleja de la competición. Lastrado por la lesión e impotente ante la debacle deportiva de los Lakers en playoffs, Twitter se convirtió en una herramienta de la que extrajo tanto beneficio como perjuicio en sus primeras semanas de convalecencia.

Se ganó el cariño de todos con su lesión, recibió miles de mensajes convirtiendo el hastahg #prayforKobe en Trending Topic Mundial, y compañeros y rivales dieron cientos de ánimos de forma pública. “Maldita sea tío. Lo siento por Kobe. Si hay alguien que puede volver de esa lesión es él. Mis mejores deseos", escribía Lebron James. “Rezo por mi colega Kobe Bryant. Espero que tenga una rápida recuperación. Sin duda alguna él estará de vuelta fuerte”, alentaba Chris Paul. Aunque, de igual modo, sus críticas al equipo en Playoffs y la poca utilización de Pau Gasol enfadó a Mike D’Antoni quien le recordó que, alejado del equipo, veía los partidos y opinaba como un simple aficionado. “Le estáis dando demasiada importancia a sus declaraciones. Ahora es un fan. Un fan. Es un fan y está emocionado, nada más”, contestaba a la prensa.

Arengado por el deseo de volver cuanto antes, Kobe Bryant pronto emprendió el camino de la recuperación y cada día que pasaba y avanzaba en ella se podía seguir por las redes sociales. Convirtió su rehabilitación en un acontecimiento mediático por el cual conocimos como sus métodos extraterrestres para mejorar estaban acortando los plazos de recuperación.

“Hemos destrozado el tiempo de una recuperación normal de esta lesión. Han pasado tres meses y medio, y ya puedo caminar con normalidad y levantar pesos”, señaló tras colgar en Twitter una imagen suya entrenando con la Alter-G, una máquina que permite reducir el peso gracias al control de la presión del aire de manera que se reduce el impacto del peso del corredor y que utiliza la NASA para la formación de sus astronautas.



Utilizar una tecnología como la de la Agencia Espacial tenía su lógica, pues, en una rehabilitación de este tipo, los expertos aseguran que los primeros meses de recuperación son esenciales para hacer que el tendón se mantenga intacto y no se estire. La prioridad en el caso de Kobe Bryant era que no fuera demasiado agresivo en su rehabilitación y por eso reducir el peso en su vuelta a la actividad reforzaría su recuperación. "Al principio, el tendón es maleable y extensible, por lo que se desea hacer fuerza con los músculos y la pierna” asegura ElAttrache, quien advierte que esta ganancia de fuerza debe hacerse “sin estirar el tendón”.

Para el cirujano de Kobe, este período inicial es clave porque “hay cosas que no se pueden acelerar. La biología de la salud del tendón es de suma importancia durante los tres primeros meses. Si uno intenta excederse y le duele la cicatrización del tendón, es por que éste se estira hacia fuera, y eso no es algo que se puede revertir”.

Pasado con éxito ese período de incertidumbre inicial, a finales de verano la recuperación de Kobe Bryant volvió a dar de qué hablar cuando decidió, sin consultar con su entrenador, viajar a Alemania para visitar al doctor Peter Wehling y continuar el tratamiento Orthokine de regeneración que, desde 2011, lleva a cabo en su rodilla derecha.

Un tratamiento innovador que repitió en 2012 acompañado de Andrew Bynum y que consiste en regenerar su maltrecha rodilla a través de una terapia de plasma con plaquetas enriquecidas con su propia sangre. El Training Camp de los Lakers abría sus puertas y ya por entonces a Kobe se le comenzó a ver por las pistas de entrenamiento. El viaje a Alemania no era más que la constatación de que el tendón de Aquiles comenzaba a responder y que la rodilla, que ya pudo retirarle años atrás, debía comenzar a responder a las cargas de trabajo que Kobe Bryant estaba añadiendo.

Cada día que pasaba se acercaba un poco más a marcar la fecha de su regreso y las palabras que transmitían el jugador iban encaminadas a ello. “Necesito poner mi culo gordo en forma. He comido lo que me ha dado la gana, sin correr, y ahora lo noto”, relató en el Media Day del equipo. A mediados de octubre Kobe se marcó el siguiente objetivo: ponerse en forma. “Puedo hacerlo en unas tres semanas de riguroso acondicionado. Tengo la luz verde ahora para hacer eso", dijo.

Dicho y hecho. A través de una dieta baja en hidratos de carbono, y bajo la supervisión del preparador físico Gary Vitti, Kobe logró perder casi dos kilos y medios en un día. Una muestra más del concienzudo plan de regreso a las pistas de la estrella angelina. “Kobe es probablemente el más diligente atleta que conozco en términos de preparación. Él realmente toma a su cuerpo y su preparación muy en serio, tanto antes de la actividad como después de la actividad", asegura Vitti.


El final del oscuro tunel

A finales de octubre la recuperación Kobe Bryant tenía el estímulo de ver como su cuerpo comenzaba a responderle y el acicate que le proporcionaba la prensa infravalorando a su equipo y sus propias habilidades. Un número en su avatar, el 1225, era la respuesta a la predicción que hacía ESPN situando a los Lakers en el duodécimo lugar en la Conferencia Oeste y a Kobe como el vigesimoquinto mejor jugador de la NBA. “Kobe Bryant dijo que cualquiera que piense que él es el 25º mejor jugador en el mundo necesita un test de drogas”, afirmó en Twitter el periodista de Los Angeles Times,Eric Pincus.



Desde entonces las hojas del calendario han ido cayendo y si bien no alcanzó el objetivo inicial de llegar al primer partido de temporada, una semana más tarde Kobe Bryant volvió a hablar en Twitter. Y como cada vez que lo hace sube el pan, en esta ocasión se disparó la rumorología de su regreso.

Simplemente fueron dos palabras: #blackout y #bearhunt, pero bastaron para hablar de una inminente reaparición. La primera de ellas hace referencia al campus juvenil que cada pretemporada Kobe utiliza como primera fase de sus entrenamientos en pista; mientras que la segunda sigue el camino que dio como respuesta a los primeros exceptivos. Desde entonces dos semanas de incertidumbre sobre el día y rival con el que haría acto de presencia Kobe Bryant. En primer lugar se pensó en el 15 de noviembre jugando con la casuística de enfrentarse a Memphis Grizzlies, pero esta era una fecha irreal teniendo en cuenta que por entonces sólo había corrido en cinta estática y realizado ejercicios en superficies planas.

Fue un día después a esa fecha cuando Kobe Bryant completó su primer entrenamiento con los Lakers y a tenor de las palabras de Pau Gasol su recuperación ea algo más que uan realidad. “Se le veía bien e hizo algunos movimientos que no esperaba que hiciera de inmediato. Estoy muy contento por él y por nosotros, y con ganas de ver cuando volverá a jugar un partido", señaló el pívot.

Y ya con la mente puesta en su regreso llegó la mejor noticia posible: Kobe alargaba su compromiso con los Lakers dos temporadas más. En una época donde difícilmente se encuentra lealtad de jugadores a un único equipo, Bryant firmó una extensión de contrato por dos campañas y 48,5 millones. Renovación no exenta de crítica por lo arriesgado y costosa que resulta pero que añade más picante a su vuelta. “Esto añade más gasolina al fuego para volver y demostrar a todos que los Lakers hicieron bien y todos los demás estaban equivocados”, respondía Bryant en la antesala de su regreso.

Éste se producirá el domingo frente a Toronto Raptors, el mismo equipo al que le anotó 81 puntos en el esplendor individual de su carrera. Si se consuma su vuelta, será una fecha a marcar y para recordar de manera que, cuando caigan las hojas del calendario, sabremos si la vuelta de la Kobe Bryant fue o no precipitada y si la Mamba Negra volvió a picar en las pistas de la NBA.

(EFE)

Álvaro Paricio
@Alvaropc23
ACB.COM

Últimos artículos del autor



© ACB.COM, 2001-

Aviso Legal - Política de cookies - Política de protección de datos