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Miguel Ángel Pérez Pérez: "La paciencia es clave en el arbitraje"

Miguel Ángel Pérez Pérez cumplió este pasado fin de semana 700 partidos en la Liga Endesa. El colegiado gaditano nos acerca a sus impresiones sobre arbitrar en tiempos de pandemia y reflexiona sobre cómo mantener la frescura tras más de 20 temporadas en lo más alto

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-En la entrevista que te hicimos para los 600 partidos comentaste que no te obsesionabas con las marcas.
Miro que son ya 22 temporadas y da un poco de miedo ver todo el camino recorrido, todo lo vivido bueno, regular y malo. Tengo una sensación de satisfacción y orgullo de seguir aquí tantos años y mantenerse en la mejor competición nacional después de la NBA.

-Hablabas también de profesionalidad e ilusión para recorrer este camino. ¿Añadirías algo más?
La paciencia es muy importante para andar este camino. No siempre siempre todo sale tan bien. Cuando estás arriba de la ola, todo fluye, pero cuando te cubre, hay que tener paciencia para que no ahogarte.

-¿Recuerdas qué hiciste el 4 de septiembre de 1999?
Sí, hice un Breogán-Estudiantes. El día del debut es muy importante. Pasan los años, y al compararlo, el conocimiento que tienes de las cosas es diferente. Llegas a un sitio donde no conoces a nadie, ni nadie te conoce. Ahora ya eres parte integrada, ya conoces a todos. No hay que olvidarse de esa frescura e ilusión con la que llegaste al debut.

-¿Reconoces algo de aquel Miguel Ángel Pérez Pérez en los árbitros jóvenes de ahora?
Sin duda, reconozco esa ilusión en los árbitros jóvenes. Todos tenemos un recorrido diferente. Ese brillo de los ojos se lo sigo viendo a todo el mundo. Sin eso no te puedes acomodarte a una competición nueva y progresar. El día que no sientes ese hormigueo es que algo esta fallando. Somos unos privilegiados y no nos damos cuenta. Vivir de algo que fue y sigue siendo tu vocación… Tengo la suerte de viajar y trabajar, obviamente sin las condiciones de antaño. Hacemos lo que nos gusta, nos pagan, y nos da la oportunidad de conocer sitios y personas.

-Martín Bertrán hablaba de que el arbitraje había sido una escuela de vida para él.
Arbitrar luego se refleja en tu vida diaria porque decidimos en fracciones de segundo y eso nos da un automatismo en la mente poder tomar decisiones rápidas y tener posibildiades de acertar. Da frescura mental en la vida.

-¿Qué ha cambiado en el arbitraje en estos años?
El arbitraje ha cambiado sobre todo con el uso de las tecnologías. Ahora con la pandemia, los webmeeting ayudan a vernos las caras, a compartir la formación y a paliar la falta de encuentros personales, cuando antes te reunías más veces y compartías más horas. Echo de menos más contacto personal. En los viajes comemos solos en la habitación del hotel. Somos un reflejo de lo que sucede.

-¿Y en cuanto a los partidos?
Desgraciadamente, tras un año todos nos hemos acostumbrados a jugar sin público. En el inicio nos podía afectar por ser una novedad, pero echamos de menos el calor de la grada. Los banquillos son ahora más activos porque los jugadores se apoyan más entre ellos. Pero sin público, es peor.

-¿Qué esperas de los próximos 100 partidos?
Pido refrendar la ilusión y mantener el nivel de arbitraje. La meta que me fijo está siempre en el siguiente partido. No tengo meta de alcanzar una cifra concreta de partidos, sino solo de seguir en la misma línea.