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Cazorla hace sonreír a España (85-70)

La selección femenina derrotó a Serbia (85-70) y se sumó su segunda victoria en los Juegos Olímpicos. El equipo venció un duro duelo y tras remontar el marcador en la segunda parte. Alba Torrens (25 puntos) y Maite Cazorla (17 puntos y 5/6 en triples) protagonistas del triunfo.

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España tomó cumplida ventaja de Serbia y la derrotó 85-70 en la segunda jornada de los Juegos Olímpicos. Una victoria cargada de valor deportivo y emocional porque legitima a soñar con grandes cosas en Tokyo 2020.

La selección recuperó parte de las señas de identidad como una defensa agresiva que por momentos rozaba la locura, pero que también volvía locas a las serbias. En ataque brilló Astou Ndour en la zona (20 puntos y nueve rebotes), Cristina Ouviña simbolizó la garra del equipo (10 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias), mientras que Sílvia Domínguez puso la cabeza cuando hacía falta. Pero, sobre todo, esta es la victoria de Alba Torrens, faro ofensivo de este equipo con 25 puntos, y Maite Cazorla (17 puntos) que completó un tercer cuarto maravillo con cuatro triples que cambiaron definitivamente el rumbo del partido.

España salió mucho mejor en el partido y los triples de Alba Torrens (máxima anotadora con 25 puntos) dieron las primeras ventajas en un partido que comenzó a torcerse con la entrada de Yvonne Anderson (15 puntos, ocho rebotes y cuatro asistencias). La base conectó perfectamente con Jelena Brooks para instaurar el dominio serbio durante gran parte del encuentro.

Serbia llegó a dominar por nueve puntos mediado el tercer cuarto. El escenario era preocupante, con ausencia de referentes ofensivo y un rumbo defensivo dubitativo. Sin embargo, a la llamada de auxilio acudió la debutante Maite Cazorla que, con todo el morro del mundo, anotó cuatro triples casi consecutivos para voltear la situación y encarar con una mínima ventaja el tramo final del encuentro. La joven acabó con 17 puntos y una fantástica serie de 5/6 en triples que dinamito el partido y expulsó fantasmas de un pasado reciente.

El carácter competitivo de España que se puso en cuestión en Valencia salió a relucir de la mano de una dupla maravillosa: una joven descarada como Maite Cazorla y una estrella consagrada, como Alba Torrens, que puede guiar el camino a cualquier éxito.

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Fiel a la igualdad que se presupone entre ambos equipos, los primeros instantes de encuentro estuvieron marcados por la contención y el estudio entre las jugadoras. El riesgo al error y tener que ir a remolque más de la cuenta, pesaba a la hora de arriesgar y las ventajas no fueron significativas si bien estas eran mayoritariamente para España gracias a los dos triples iniciales de Alba Torrens y el trabajo interior de Astou Ndour. Serbio, por el contrario, contestaba a cada ataque buscando los puntos de Tina Krajisnik (11 puntos y cuatro rebotes) y, sobre todo, Jelena Brooks (16 puntos y cuatro rebotes). Entre las dos sumaron 13 de los primeros 15 puntos y permitieron que Serbia acaba el primer cuarto con una mínima ventajas (19-20) tras completar un parcial 0-7.

De la mano de Yvonne Anderson, Serbia comenzó a sentirse más suelta en ataque y dos errores de España fueron aprovechados por la propia Anderson y Stankovic para conseguir un nuevo parcial, esta vez de 0-11. En un visto y no visto, la seguridad del inicio desapareció y las españolas se vieron 10 abajo (21-31) y sin la forma de detener las penetraciones con mano derecha de Anderson.

La opción táctica de Lucas Mondelo para cambiar el encuentro fue una zona 2-3. Esta pausó el momento serbio, pero los triples de Brooks y Sonja Vasic (11 puntos y seis rebotes), y algunos fallos desde la personal imposibilitaron que España lograse neutralizar la desventaja al alcanzarse la media parte (41-44).

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La segunda parte no comenzó nada bien. España seguía encallada desde el triple y faltaban referentes que dieran un paso adelante para sumar en ataque. Por el contrario, Serbia seguía haciendo daño en el rebote… y, para empeorar más la situación, Astou Ndour debía irse al banquillo al cometer la tercera falta. Pocos escenarios peores podía dibujar España al minuto 25 de partido (43-52). Y en estas apareció Maite Cazorla.

Si había que dar un paso adelante ella se prestó voluntaria y con tres triples no dio una ni dos, sino tres bombonas de oxígeno al equipo. La duda cambió de banquillo y se sentó junto a Marina Maljkovic y sus jugadoras. Era el momento de España y de Maite Cazorla en particular; su cuarto triple en el cuarto colocó al equipo por delante después de mucho tiempo (57-55).

El ‘momentum’ había cambiado y un contraataque de Alba Torrens permitió endosar un parcial 17-5 para alcanzar una máxima ventaja de nueve puntos (69-60) a menos de seis minutos del final. Tras la rebelión defensiva y arrebato triplista, tocaba la calma y de no perder todo lo que tanto había costado con errores que metieran al rival en un partido del que estaban fuera. Eso lo entendió Mondelo y, tras dos canastas seguidas de Anderson, mandó parar el partido.

Desde el banquillo se congeló el momento serbio y sobre la pista Sílvia Domínguez leyó a la perfección lo que necesitaba el equipo. Una asistencia suya para dos más uno para Astou y otra para triple de Cazorla ponían el lazo a una victoria de mucho valor para el ánimo de un equipo que quiere seguir alargando el sueño de hacer algo grande en Tokyo 2020.