Artículo

Federico Van Lacke, alma del resugir verdinegro

Vivir por y para ello. Lema grabado a fuego. Fede Van Lacke enamora al Olímpic de Badalona. Más o menos acertado, el argentino se vacía en el parqué. Y un FIATC Joventut enrachado lo agradece. Pieza importante en el engranaje de Maldonado, Fede disecciona las claves del resurgir

ACB Photo
© ACB Photo
  

Redacción, 8 de Marzo de 2012.- "¡Fe-de-ri-co!, ¡Fe-de-ri-co!, ¡Fe-de-ri-co!". Y el Olímpic se está empezando a acostumbrar a ese canturreo halagador. También Fede, que deja huella allá por donde pasa. Casta argentina. Brega asegurada. Responde él pero el resurgir verdinegro lleva un sello coral. Tres victorias consecutivas, dos lejos del Olímpic, hacen respirar a los verdinegros. ¿Y soñar?

Afable, entregado y cercano como siempre Van Lacke hace gala de su labia argentina. Y aunque recurra al típico tópico del partido a partido las sensaciones son halagüeñas. Lo saben en Badalona, ilusionados con esta racha esperada, ésa que nunca llegaba. El resurgir es un hecho.


"Nos han cambiado a estos chicos", parecen decir en Badalona...
Tenemos un estado anímico muy alto, la verdad. Tras el parón de la Copa estamos como nunca. Y ayer lo demostramos ante un rival de nivel Euroliga. Pero sobretodo mostrando una gran contundencia a la hora de defender, que es lo que nos faltaba. Y eso lleva a un disfrute nuestro y por consecuencia de la afición. Estas tres victorias nos dan una tranquilidad que necesitábamos. Y la fuerza para seguir sumando.

Intensidad, "bajar el culo" atrás, ¿son los conceptos, pues?
Tuvimos diversas charlas en el vestuario para encontrar el punto que nos faltaba para dar un paso adelante. Y a nadie se le escapó que la defensa es la primera baza que hay que jugar para ganar partidos. Y desde esa intensidad defensiva nos sentimos cómodos. Podemos correr adelante y desquiciar al rival en defensa. Dureza y defensa de guerreros, esa es la clave de la fluidez de este equipo.

¿Ya miráis más hacia arriba que abajo?
Prefiero ir con más cautela. Con el lastre ese que llevábamos de no ganar fuera creo que hemos de ir día a día y no hacer predicciones. Eso nos quitaría de nuestro camino. Es un tópico, sí, pero debemos ir partido a partido. Tranquilidad y si llegamos con opciones de Playoff a las cinco últimas jornadas, entonces haremos cálculos. Hay que seguir mostrando este nivel y ya llegarán las alegrías.

Cuan importante es la confianza. Y la dinámica.
La confianza lleva a que la toma de decisiones sea más acertada. Que uno pueda hacer un lanzamiento más tranquilo, que el equipo lo vea todo mucho más claro. Y entrar en esa dinámica donde cada uno sabe de su rol perfectamente, facilita mucho las cosas. Si te equivocas sabe que hay un compañero ahí para taparte. Esa dinámica es la buena.

Ante Gescrap Bizkaia, Maldonado utilizó a 11 jugadores y tan sólo dos bajaron de los 15 minutos. Eulis Báez, en Fuenlabrada, el mejor y ayer 0 puntos. Todos sumáis y os complementáis.
Sí, no tendremos ese jugador estrella, ese MVP semanal, pero tenemos la virtud de ser un bloque compacto. Todos podemos aportar y destacar y cada uno cumple a su manera. El problema es que no lo habíamos conseguido hasta ahora...Y con esta dinámica hay que seguir aprovechando el aporte de todos.

ACB Photo / Joaquim Alberch

Y Maldonado llegó a tildar de 'rémora' a Pooh Jeter. Desde entonces...
Necesitábamos que Pooh aportara más en los partidos, sí. Hacía unos entrenamientos increíbles, de verdad. Pero luego lo echábamos en falta. Hemos tenido paciencia y ha dado ese salto necesario. Tiene muchos puntos en sus manos, corre bien el campo y defiende más duro. Nos puede aportar mucho.

Y se habla del 'efecto Lubos'. ¿Como una extensión del entrenador en el parqué, no?
Lubos ha aportado frescura al equipo, experiencia y lectura de juego. Y a falta de que pueda explotar en anotación...Es muy completo. Ayuda en defensa, sabe cuando parar el balón, cuando acelerarlo, rebotea. Y yo me entiendo muy bien con él, la verdad. Su llegada coincide con este cambio de intensidad y de cabeza. Nos hace a todos un poco mejores.

Y con la llegada de Barton, tienes más minutos en la posición de '2'. Paraste a Lofton, a Penney y además estás más entonado que nunca en ataque.
Lubos lee muy bien el baloncesto y crea muchos espacios. Y eso hace que yo pueda tener más el balón. Y si no puedo anotar, trato de repartir juego u otras acciones. Es cierto que ahora estoy desequilibrando más. Y penetrando. Las cosas me están saliendo bien, la verdad.

"Ojalá podamos ver a Latavious Williams la temporada que viene", susurran los pasillos del Olímpic. Rindiendo incluso por encima de lo esperado.
Tey trabaja mucho. Y es muy buena persona. Es un animal, un helicóptero, pasando siempre por encima de todos y corriendo más que nadie. Y tiene una humildad brutal para trabajar y rendir al mejor nivel. Y ahí tiene mucha culpa Salva, sacando mucho partido de él. Cada día aporta más y es una pieza clave.

Foto Jordi Montraveta

En Argentina usáis "Mucho, mucho huevo", expresión que quiere decir jugar "con cojones", dando guerra y luchando al máximo. Nacho Llovet parece un albiceleste más.
Nacho es un guerrero. En cada partido lucha y pelea como nunca, como si fuera el último partido. Él tiene claro que tiene que dejárselo todo en defensa, en ese juego físico. Y sabe aprovecharse de los desequilibrios exteriores/interiores que generamos. Y bajo el aro está sabiendo ser resolutivo.

30 triples anotados en las tres últimas victorias. Obasohan, por ejemplo, con la llegada de Barton está más liberado y efectivo. Y eso que Jelínek sigue sin encontrar su punto...
Salva decía que no tirábamos suficiente de tres. Y nos echó bronca ya que éramos el equipo que menos lanzaba desde el triple y los mejores en tiros de dos. Teníamos porcentajes muy parecidos en esas dos facetas. Y eso no podía ser. Fue uno de los cambios que Salva nos pidió. Teníamos que elevear nuestra media anotadora. Ahora vemos más claros esos tiros y hay que seguir mejorando esos números.

Y tu nombre sigue retumbando en uno de los fondos verdinegros. La entrega es recíproca.
Es un placer. Desde que llegué aquí vi que era un privilegio vestir la camiseta verdinegra. Y que el público valore mi trabajo es un orgullo. Estoy muy a gusto en Badalona, una cancha que entiende mucho de baloncesto y por donde han pasado grandes jugadores. Este apoyo es increíble y me alenta a seguir trabajando para que todos disfrutemos.