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La revelación mide la solidez en casa del CAI Zaragoza

El Blusens Monbus busca su quinto triunfo en la cancha de un equipo que quiere mirar hacia arriba

ACB Photo / Jorge Marqués
© ACB Photo / J.Marqués
  



Zaragoza, 3 Nov. 2012 (EFE).- El CAI Zaragoza buscará la reacción y su regreso a la senda de la victoria, después de tres derrotas consecutivas, ante el equipo que se ha convertido en la revelación en estos primeros compases de la Liga ACB, el Blusens Monbus.

Con el respaldo de sus seguidores, el conjunto zaragozano pretende volver a mostrar su mejor imagen en el pabellón Príncipe Felipe donde hasta el momento está cosechando sus mejores resultados y en el que la mayoría de los rivales se han visto doblegados.

Para el equipo que dirige José Luis Abós, el enfrentamiento ante los gallegos debe permitirles olvidar las últimas derrotas, sobre todo las encajadas frente al Barcelona Regal y al Herbalife Gran Canaria, y regresar al nivel que ofrecieron en las dos primeras jornadas.

La principal duda para el técnico zaragozano, que dirigirá su partido número 75 en ACB, se mantiene en la recuperación del ala-pívot granadino Pablo Aguilar con el que no ha podido contar en los dos últimos encuentros por un esguince de tobillo.

La buena racha de los gallegos que dirige Moncho Fernández, con solo una derrota en las cinco jornadas disputadas, obligará a los rojillos a mantener la máxima tensión durante todo el encuentro para no descolgarse de los equipos que luchan por hacerse un hueco entre los ocho primeros clasificados y entrar en la Copa del Rey.

En el rival destaca la presencia de dos ex componentes del equipo aragonés, el pívot Oriol Junyent y el alero mallorquín Alberto Corbacho que está siendo uno de sus principales baluartes junto al el ala-pívot canadiense Levon Kendall (16,2 puntos y 6,4 rebotes de media) y el base dominicano Andrés Rodríguez.

Ambos equipos ya se enfrentaron en la pretemporada en la localidad zaragozana de Utebo en un choque que se resolvió a favor de los compostelanos por 68-78.

Al contrario que los zaragozanos, que han resuelto sus encuentros con diferencias a favor o en contra amplias por encima de los diez puntos, los de Moncho Fernández lo han hecho con marcadores más ajustados y siempre por debajo de esa barrera.

El partido entre zaragozanos y compostelanos se jugará mañana a partir de las 12.15 horas en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza y será dirigido por el trío arbitral Perea, Calatrava y Martínez Fernández.

El Blusens Monbus, por su lado, busca confirmar su gran estado de forma en el arranque de la liga con un rival que no pasa por su mejor momento.

La sexta jornada de la fase regular de la liga llega con el Obradoiro en racha, con cuatro victorias y solo una derrota, y con muchas ganas de clasificarse por primera vez para la Copa del Rey, a la que van los ocho mejores de la primera vuelta.

En el conjunto compostelano la moral está por las nubes y los jugadores se encuentran muy a gusto cuando juegan juntos, lo que luego se nota sobre la pista, y en especial a la hora de conseguir los resultados positivos en cada encuentro.

El técnico, Moncho Fernández, plantea el partido de zaragoza como si fuera el último, pues tiene clara la calidad defensiva del rival y también el potencial en ataque, por lo que ha aleccionado de manera pormenorizada a sus hombres en todos los aspectos del juego.

Aunque el ala pívot Robbie Hummel ya está disponible para jugar no está previsto que lo haga mañana, así que recurrirá a los hombres que han sumado las cuatro primeras victorias del curso, cuyo rendimiento es extraordinario.

No hay ningún problema físico a mayores en el resto de la plantilla y las claves de este inicio -Andrés Rodríguez, Alberto Corbacho, Levon Kendall y Oriol Junyent- esperan continuar en el mismo camino en el Príncipe Felipe.

Precisamente en esta cancha el equipo compostelano cayó la pasada campaña en un partido muy igualado, que se decidió cuando los locales fueron capaces de romper la dinámica de intercambio de canastas en el cuarto periodo, algo que esperan evitar en esta ocasión.

A pesar de todo, el contrincante no trae malos recuerdos a la capital gallega ya que ante él se disputó el último partido de la pasada liga en el que el equipo gallego ganó en la prórroga y pudo así celebrar la salvación del equipo.