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Gil y Ndour se asocian para dar la victoria a España (69-73)

La selección femenina de baloncesto logró una laboriosa victoria sobre Corea tras ir a remolque durante muchos minutos. La soberbia actuación de Astou Ndour y Laura Gil, y el carácter de Sílvia Domínguez, determinaron la victoria.

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España sumó su primer triunfo en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020 tras vencer a Corea 69-73. Fue una victoria muy sufrida y basada en una excepcional actuación de Astou Ndour y Laura Gil que batieron sus marcas anotadoras con la selección con 28 y 16 puntos, respectivamente.

Durante muchos minutos, España careció del acierto anotador y la paciencia para leer los ataques y desenmarañar el encuentro que fue tejiendo Corea; un equipo con menos recursos, pero que penaliza mucho el error del adversario.

Fueron tres cuartos de padecimiento, de ausencia de brillantez ofensiva y donde solo la pareja de interiores encontraba soluciones efectivas en el ataque. Pero entonces apareció el carácter de este equipo encarnado en esta ocasión por una Sílvia Dominguez excepcional en el liderazgo, dirección de equipo y anotación. Con Ndour y Gil solo daba para estar en el partido, y la base, con una acción de dos más uno y un triple, fue la llave que terminó de abrir el cofre de la victoria con la que el equipo da un paso importante para entrar en cuartos de final.

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España entró en el partido con el pie correcto, con una marcha más que su rival y un parcial de 0-8 presumía un camino que realmente no fue. Corea, que había fallado los cinco primeros lanzamientos y estuvo casi cuatro minutos sin anotar, comenzó a sumar gracias su pívot Ji Su Park.

Park encontró respuesta en una activa Astou Ndour que mantuvo a España por delante pese a que, poco a poco, esa marcha de más en lugar de ayudar causó precipitación en ciertas salidas al contraataque. El partido era tan rápido que el primer cuarto se esfumó sin que se solicitase ningún tiempo muerto y eso, lejos de ser una buena noticia, comenzó a ser preocupante porque Corea metió a España en un ritmo que no era el suyo, la toma de decisiones dejó de ser la correcta y el segundo triple de las asiáticas las colocó por delante al inicio del segundo cuarto (18-16).

A España le salvaba su dominio en el rebote, pero no se sentía nada cómoda en el ir y venir en el que se convirtió el encuentro. Salvo los balones interiores a Astou Ndour, el camino del aro se cerraba cada vez más, especialmente desde el triple donde España falló sus ocho primeros intentos. Por el contrario, 11 puntos de Lee Seul Kang (acabó con 26) en el segundo cuarto hicieron que Corea comenzase a dominar el encuentro y llegase a disfrutar de cinco puntos de ventaja.

Para España los problemas en el tiro se centraban en jugadores clave como Alba Torrens (terminó con dos puntos y 1/10 en tiros de campo) y Cristina Ouviña. Sin dos de sus principales estiletes, el equipo se encomendó a la casta de Laia Palau y Laura Gil para no salirse del partido. Visto lo visto, la mejor noticia era que solo se perdía de uno (34-33) al descanso.

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Aunque Astou abrió la lata de los triples en el inicio de tercer cuarto, los biorritmos del partido nada cambiaron. El intercambio de canastas entre Park y la española (anotó nueve seguidos) no terminaba de favorecer los intereses españoles porque la producción ofensiva solo llegaba de sus manos y de las de una Laura Gil, como siempre, infatigable en su esfuerzo defensivo.

España iba a tirones de casta ya que la calidad del juego era la justa. Es cierto que no tenía errores que le gravasen en el partido, pero su desacierto exterior le lastrase. Con todo, una acción de dos más uno de Sílvia Domínguez y otra posterior de Gil permitió que España retomase el mando del electrónico tras muchos minutos por detrás (50-53). El equipo seguía buscando su momento de acierto mientras picaba piedra en defensa complicando cada vez más los lanzamientos abiertos de Kang y se cerraba sobre Park, quien acabó con 17 puntos y 10 rebotes.

El momento deseado llegó en el inicio de último cuarto cuando un triple de Sílvia Domínguez inició un parcial 0-12 con el que España alcanzó su máxima ventaja en el partido. Por fin España soltaba el lastre que le atenazó durante tres cuarto y la base catalana ejercía de líder emocional de un equipo iba a más mientras Corea daba muestras de auténtico agotamiento.

Tras 35 minutos de caras series y cierto nerviosismo, los rostros de las españolas fueron dibujando una sonrisa. La barrera psicológica de los 10 puntos cayó y el resultado final incluso pudo ser mejor, pero el equipo se paró y finalmente la ventaja se quedó en cuatro puntos que pueden ser escasos dada la complejidad del sistema clasificatorio en Tokyo 2020.