Previa

Llanera Menorca - Ricoh Manresa: final en Mahón

Dependen de sí mismos y se salvarán si ganan, pero el perdedor ocupará plaza de descenso casi con total seguridad

El Llanera Menorca, obligado a ganar para seguir en la liga (Foto EFE)
© El Llanera Menorca, obligado a ganar para seguir en la liga (Foto EFE)
  

Mahón, (Menorca) 13 may. 2006 (EFE).- El Llanera Menorca buscará mañana ante el Ricoh Manresa la victoria que le dé la permanencia en la ACB, objetivo trazado a principio de temporada por el club insular.

El partido, con el que ambos conjuntos cerrarán la temporada, será "a vida o muerte", ya que la derrota condenaría a los menorquines a una plaza de descenso y al Manresa a depender de terceros para salvarse.

El entrenador granadino del Menorca Curro Segura no podrá contar con el pívot estadounidense Bud Eley, ni con el alero serbio Miroslav Beric, ya que estos jugadores no se han recuperado de sus lesiones. Por el contrario, el base croata Vladimir Krstic estará a disposición de Segura.

En el partido disputado entre ambos equipos en la primera vuelta de la liga, en Manresa, los menorquines derrotaron a los catalanes por 70-76.

La entidad que preside José Luis Sintes ha preparado minuciosamente cada detalle que pueda servir de estimulo a su equipo y llevarlo en volandas a una victoria crucial para mantener la categoría.

El club ha invitado de nuevo a la banda de música de la población menorquina de Es Migjorn para contribuir a que se genere un ambiente extraordinario.

Las sensaciones que transmite el equipo insular a su afición son optimistas después del buen partido realizado ante el Tau Ceramica, con el que perdió por cuatro puntos de diferencia, 86-82, el pasado miércoles.

Además, el conjunto que prepara Segura ha encontrado en el veterano base estadounidense André Turner al líder que necesitaba el equipo para salir de situaciones complicadas.

El Ricoh Manresa afronta mañana ante el Llanera Menorca el partido más trascendental de su historia reciente. El Ricoh tiene en su mano conseguir la carísima permanencia en la máxima categoría. El partido será una final en toda regla, quien gane, se lleva la gloria, es decir, la permanencia.

El entrenador del equipo catalán, Oscar Quintana, asegura que sus jugadores están muy motivados, para afrontar un partido en que el ambiente tendrá un papel protagonista.

El equipo catalán espera no volver a vivir la historia de su último descenso, en la temporada 1999-2000, en la que perdió la categoría en una dramático partido en casa del Gijón, en la última jornada.

Los hombres de Oscar Quintana quieren olvidar la amarga derrota ante el Alta Gestión Fuenlabrada la pasada jornada, que hubiera significado la permanencia asegurada para el equipo catalán. Además, los hombres de Quintana no quieren dejar margen a la suerte, y depender de otros resultados.

El entrenador del equipo de Manresa comenta que la de mañana "es la última final que nos queda. Hemos jugado dieciséis y nos queda una más", aunque añade que después del partido de mañana "no hay vuelta atrás".

Quintana asegura que el equipo "está mentalizado, y estamos convencidos de nuestras posibilidades, sabiendo que va a ser un partido difícil y más jugando en la pista del Menorca".

La presión ambiental del partido, no es una preocupación especial para Quintana que explica que "no es una situación que esté en mis manos. Es lógico que la afición de Menorca trabajará para que su equipo tenga ánimos y haga un buen partido".

A parte de todos los alicientes, el partido será muy especial para el joven base del Ricoh Manresa, Sergi Llull, formado en el Menorca, equipo del que su padre fue presidente. En los minutos que le de Quintana, Llull puede que tenga que defender a un jugador que conoce bien, el veterano Patricio Reynés-.