Trent Forrest puso patas arriba la Copa del Rey de Valencia con un juego total con el que casi protagoniza el primer triple-doble en la historia de la competición: 22 puntos, 9 rebotes y 11 asistencias en la final. Promedió 17,7 puntos en tres partidos; apenas medio tanto menos que su compañero Luwawu-Cabarrot (18,3). Y lo hizo... ¡Sin anotar un solo triple! ¿Cómo puede un base sobresalir de esa manera en un baloncesto moderno donde el triple es el Rey?
Los 53 puntos anotados por el jugador del Kosner Baskonia en Valencia llegaron a través de tiros de dos (19) o libres (15), pues falló los 4 triples que intentó: 2 en cuartos y 2 en la final. Revisando sus canastas en juego, Forrest anotó 13 bandejas, 4 tiros cortos y 2 mates... Matazos, mejor dicho.
Sus movimientos cuando pisa la pintura son de clínic. Domina la distancia y los tiempos; blande un cuerpo poderoso para proteger su tiro; tiene dos pasos muy potentes con los que puede engañar el defensor y acabar en aro pasado; sabe usar la tabla y no se deja intimidar. Sabe lo que hace.
Para ponerlo en contexto, de los anteriores 36 MVPs de la Copa del Rey, solo seis lo fueron sin haber anotado una canasta de tres: Gustavo Ayón (2016), Fran Vázquez (2010), Dejan Tomasevic (2002), Alfonso Reyes (2000), Joe Arlauckas (1993) y Juan Antonio Orenga (1991). Sí, jugadores interiores que no se prodigaban en el lanzamiento exterior. De hecho, entre todos solo sumaron un intento desde el perímetro en esas seis ediciones.
Forrest es el cuarto base seguido que se hace con el galardón de mejor jugador de la Copa del Rey. Los anteriores, Perry, Campazzo y Carter, anotaron una media de 5,7 triples a lo largo de los torneos en los que fueron los mejores. Antes que ellos, Campazzo metió 9 en 2020 y Heurtel, 4 en 2019.
Si vamos más atrás en el tiempo, Mark Davis, el MVP original, clavó 14 en 1990; Velimir Perasovic acumuló 12 en 1994, también como baskonista; y en 1996, Joan Creus, que no acertó desde el perímetro ni en cuartos ni en semis, explotó en la histórica final ante el Barça con un 5 de 8 que le dio el título al TDK Manresa.
No se puede decir que esta Copa haya sido una anomalía en Trent Forrest, pues el tiro exterior es una faceta en la que no se prodiga demasiado. En la actual Liga Endesa es el jugador 125º en triples intentados por partido (2,3) y el 130º en anotados (0,8; 33% de acierto).
Pero si él es el 'yin’, claramente sus compañeros Luwawu-Cabarrot y Howard son el ‘yang’; los dos que más lanzan en toda la competición. Hasta 7,5 el galo, por 6,5 del norteamericano. Y este contrapunto tiene todo el sentido, pues muchas de las asistencias de Forrest llegan tras conducir el balón y doblar al tirador.
Celebremos la anomalía estadística. Enriquece nuestro juego.