Madrid, 10 noviembre 2002 (Efe/Europa Press).- Las discusiones bizantinas sobre lo que significa una crisis caben en muchos equipos de muchos deportes, pero el caso concreto del Real Madrid ya no caben matizaciones y, mucho menos, después de doblar la rodilla ante el Leche Río Breogán, en pista propia y con tres derrotas consecutivas a la espalda.
"Si nos lo creemos, podemos ganar". Andreu Casadevall, técnico del Leche Río Breogán, no tenía duda de las posibilidades de su equipo en el Raimundo Saporta y así lo manifestó en la víspera del partido. Sus palabras hablan por si solas de la situación que atraviesa el conjunto blanco, al que incluso un conjunto como el gallego, perdido en la antepenúltima plaza de la clasificación, se le presenta en casa convencido de la victoria.
La cuestión va más allá de la anécdota. En esta ocasión no se trataba de palabrería gratuita, sino de una evidencia. El Real Madrid presenta un cúmulo de deficiencias que ya no son producto de circunstancias coyunturales, ausencias u otras razones más o menos pasajeras. Sus taras cobran cada vez mayor dimensión y, además, la única reacción que se atisba nace del pundonor. De momento, el arsenal de recursos tácticos no pasa de la pizarra a la cancha.
El Leche Río Breogán, que aterrizó en la capital con dos victorias y cuatro derrotas, pareció el CSKA que tres días antes había vapuleado a los blancos en Moscú. El monumental atasco de los madridistas en el juego posicional sigue latente. De él surge otra de las grandes asignaturas pendientes: las pérdidas de balón, cuya frecuencia supera lo admisible.
La defensa, el otro apartado de carácter generalista, tampoco acaba de cobrar intensidad ni se aprecian conceptos claros, y eso que Javier Imbroda, el sufrido técnico blanco, es todo un especialista. También se echa en falta alguna referencia anotadora que aporte estabilidad y, sobre todo, transmita confianza a un grupo muy necesitado de incentivos psicológicos.
Y, en tercer lugar, ya se ha convertido en costumbre que todos los bases que se enfrentan al Real Madrid hagan lo que les viene en gana. La dirección de Javier Rodríguez desembocó, al cabo de trece minutos, en la primera ventaja visitante de la tarde (27-28), inevitable ante el paulatino languidecer madrileño.
El recambio de Rodríguez, el francés Joseph Gomis, remató la tarea de su compañero de puesto. El galo salió y encadenó nueve puntos seguidos con canastas de todos los colores, de costa a costa, penetraciones, triples o lo que se le antojase y, de golpe, el marcador reflejó siete puntos en favor del Leche Río Breogán (36-43), que salió hacia el vestuario instalado en una cómoda diferencia (39-43).
Como ya es habitual, el Real Madrid salió al tercer cuarto aferrado al pundonor y los dientes apretados como tabla de salvación, pero se encontró con que los gallegos, entre otras cosas, también estaban preparados para fajarse en el sufrimiento. Al cabo del periodo poco o nada había cambiado (57-61), excepto que al Madrid le quedaban diez minutos menos para rectificar el rumbo y a su rival diez menos para asegurarse el éxito.
Ocurrió lo segundo, que el Leche Río Breogán hizo diana y la situación del Madrid, sostenible o insostenible, no se corresponde a lo que merece un escudo mítico en la historia del baloncesto europeo. Aquí si que no hay discusión porque no hay tres Copas de Europa recién ganadas.
Imbroda: "En estos momentos no estamos bien, pero no sé si hay que ponerle el nombre de crisis"
El técnico del Real Madrid, Javier Imbroda, reconoció que su equipo, después de sumar tres derrotas consecutivas, no atraviesa por un momento idóneo, pero señaló que la recuperación pasa por la "recuperación de la confianza" dentro del propio equipo para comenzar a cumplir con las expectativas de la afición.
"En estos momentos no estamos bien, pero no sé si hay que ponerle el nombre de crisis. Hay falta de confianza porque nosotros no somos éste equipo. En lo poco que estamos juntos hemos mostrado momentos de buen juego, pero no somos consistentes y eso está impidiendo que contemos con un poco de regularidad", señaló.
Sin embargo, Imbroda aseguró contar con el respaldo de los máximos mandatarios del conjunto madridista. "El club empezando por el presidente y siguiendo por el director general están al lado del equipo. Tenemos la tranquilidad, entre comillas, que estamos arropados por nuestro club que es consciente de las dificultades que estamos teniendo", recordó.
Sobre el camino para levantar el vuelo, el melillense sostuvo: "No hay ninguna fórmula mágica, cuando te caes lo que tienes que hacer es levantarte. El equipo tiene que generar una confianza ahora ausente y lo que unido al sufrimiento terminará de dar resultados".
En cuanto al choque ante el Leche Río Breogán afirmó: "Hemos jugado bastante mal durante el segundo cuarto sin ningún tipo de equilibrio. Defensivamente hemos permitido muchas bandejas. Corregimos un poco en el tercer cuarto, pero llega entonces el camino de la precipitación. Hemos tenido una reacción impresionante pero el Breogán ha sido justo vencedor".
El base madridista, Lucas Victoriano, también se refería en la misma línea. "Mal sabor de boca de haber perdido. Estamos como un poco impotentes, porque queremos hacer cosas y no se reflejan en los resultados. La mejor manera de salir es seguir trabajando y empezar a confiar en unos y otros. Este es un equipo de grandes jugadores, como lo han demostrado anteriormente, pero nosotros somos los primeros preocupados por esta situación", apostilló.
Casadevall: "La victoria hace justicia"
Por su parte, el entrenador del Leche Río Breogán, Andreu Casadevall, comentaba de la ´justicia´ del resultado a pesar de los apuros atravesados en el tramo final del encuentro tras la reacción postrera del Real Madrid.
"Al final nos hemos encogido un tanto cuando hemos visto que teníamos el partido, pero gracias a Dios hemos sacado el choque adelante que pienso hace justicia porque hemos dominado el marcador tres cuartas partes del tiempo", reseñó.
En ese sentido incidía en que su equipo dominó el ritmo del choque salvo en los primeros momentos. "El inicio ha sido un poco titubeante por parte nuestra. Poca concentración en los primeros minutos, cuando nos hemos puesto ha defender hemos reducido las distancias. Cuando comenzamos a correr y a defender empezamos a pensar que podíamos ganar", afirmó.
Sin embargo, y a pesar de las distancias abiertas por el Madrid en esos instantes el entrenador visitante en ningún momento perdió la confianza en la victoria. "Habíamos hablado que ellos saldrían muy fuerte después de dos derrotas consecutivas, pero sabíamos que teníamos que aguantar y que no podíamos arrojar el partido", destacó.
El alero lucense Ricardo González resumía en la importancia moral de la victoria el choque ante los madridistas. "Ha sido un partido duro y con el Real Madrid en su casa aun más. Esta victoria es un punto a valorar por un equipo modesto y después del inicio difícil que teníamos creo que nos va a dar mucha moral", concluyó.
Arbitros: De la Maza, Fernández y Ortega. Excluyeron por personales a Alston (m.40).
Incidencias: encuentro correspondiente a la séptima jornada de la Liga ACB disputado en el Pabellón Raimundo Saporta ante unos 4.000 espectadores. Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de Ernesto de la Torre, jugador del Caja Rioja de la Liga EBA fallecido el domingo pasado en el transcurso de un partido frente al Aridane Canario.
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Jornada 7 - Liga Endesa
Leche Río Bre.
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El Leche Río Breogán confirma la depresión blanca (77-81)
El Real Madrid ha sumado su cuarta derrota en casa, segunda en la ACB, en el encuentro que ha disputado ante el Leche Río Breogán que logra así una importante victoria que le lleva a subir en la clasificación. Una vez más, el base Javi Rodríguez fue el mejor de su equipo